La obra civil de la pasante soterrada del Topo, junto a La Concha, ya está terminada. Ahora se pasa a las instalaciones eléctricas, ventilación, señalización y comunicaciones; se anuncian mejoras de frecuencia y nuevas conexiones para la ciudad y la comarca.

En Euskadi, la pasante soterrada del Topo avanza a buen ritmo y deja delante una nueva fase decisiva. La entidad pública que gestiona la red ferroviaria, Euskal Trenbide Sarea (ETS), ha concluido la obra civil de la estación situada junto a La Concha, la más céntrica y la última pieza que cerrará el tramo de la pasante junto a las estaciones de Amara y Bentaberri.

Este hito significa que ya está cerrada la parte estructural de la obra y que, en los próximos meses, el foco se desplazará a las instalaciones eléctricas, a la ventilación, a la señalización y a las comunicaciones necesarias para regular la circulación de los trenes y, también, los accesos y la urbanización circundante.

La consejera de Movilidad Sostenible, Susana García Chueca, ha encabezado hoy la visita a la infraestructura junto al viceconsejero de Infraestructuras y al director general de ETS.

Antes de entrar en el subsuelo, han podido ver las obras de urbanización que comenzaron la semana pasada en Loiola y San Martín. Después han descendido por la boca de Loiola y han recorrido la mezzanina, desde donde han podido contemplar la panorámica de la terminal y la intensa actividad de distintos gremios trabajando de forma coordinada.

Al avanzar por el andén, con la baldosa terminada, han observado lo que queda del túnel de La Concha y el revestimiento de acero vitrificado que ya cubre parte de la estación.

En la actualidad, con los cuartos técnicos ya concluidos, se está llevando a cabo el montaje de las instalaciones eléctricas, el sistema de ventilación y la señalización.

En la estación de Loiola, el paso por el cañón está prácticamente finalizado; en Xabier Zubiri se está trabajando en el montaje de las escaleras mecánicas y en el revestimiento de acero vitrificado.

En Amara, con la obra civil y el cañón de Autonomía ya terminados, se va a iniciar la salida de emergencia provisional a través del cañón de Errondo.

En esa terminal ya están montados los principales equipos eléctricos, los sistemas de iluminación y la protección contra incendios, además de las luminarias.

En Bentaberri, la obra civil está concluida y las instalaciones, los ascensores y las escaleras mecánicas, también; ya se han terminado la iluminación y la protección antiincendios, tanto en el túnel como en la propia terminal y en las salidas de emergencia.

También están montados todos los soportes de la catenaria. Ahora falta la instalación de los equipos de ventilación, tanto bajo el andén como de emergencia, que ya están acopiados a falta de su colocación.

«Ahora que los trabajos tocan a su fin, quiero destacar que la pasante soterrada de San Sebastián, con sus 4,2 kilómetros y sus tres nuevas estaciones en el subsuelo, va a permitir conectar de otra forma la capital de Gipuzkoa y va a facilitar la mejora de las frecuencias, con trenes cada siete minutos y medio en días laborables entre Añorga y Pasajes, gracias a la eliminación del actual punto de rebote de trenes en la estación de Amara», ha apuntado la consejera.

«El nuevo Topo es el símbolo de la Gipuzkoa del futuro, una obra y un servicio pensados para los próximos 100 años que van a cambiar la movilidad en una Gipuzkoa conectada a través del transporte público sostenible.

No importa dónde viva la ciudadanía, porque va a disponer de más y mejores opciones para subirse al tren y acercarse a oportunidades que antes estaban lejos», subrayó García Chueca.

También destacó que la obra cambiará hábitos para que la gente deje el coche en el garaje y que los viandantes ganen metros cuadrados de superficie gracias al soterramiento.

La consejera cerró con una llamada a reconocer la profesionalidad y el saber hacer de ETS, el ente público de este departamento que, a pesar de las dificultades geológicas encontradas, ha sabido encontrar soluciones para una infraestructura de la que va a disfrutar toda la ciudad y todo el territorio histórico.

Con este paso adelante, la visión de una movilidad más sostenible y conectada para Donostialdea, la ciudad y la costa empieza a hacerse realidad, con previsiones de avanzar de forma constante en las próximas fases y ajustar los plazos para la entrada en servicio del Topo soterrado.