Análisis sobre cómo el Gobierno Vasco activa el Plan de Industria Euskadi 2030 para defender la economía regional ante el shock energético, acelerando la I+D, generando empleo y poniendo énfasis en la descarbonización y la simplificación administrativa.

La situación en el estrecho de Ormuz sigue sin stabilizarse y eso ya tiene efectos concretos en Euskadi. El consejero Mikel Jauregi subrayó que el shock energético ha dejado una factura de 200 millones de euros para la economía vasca, una cifra que equivale, ilustrativamente, a la construcción de dos hospitales en Tolosa.

En un contexto de incertidumbre geopolítica y debilidad económica europea, la industria vasca se mantiene como el eslabón clave de la economía y, pese a todo, está demostrando resiliencia gracias a una apuesta histórica por la innovación y el empleo industrial.

No hay varitas mágicas, pero sí un plan claro: más industria, mejor industria y menos emisiones, junto a una mayor cooperación y menos burocracia.\n\nLa reunión del Consejo Vasco de Industria, celebrada en el Campus de Zamudio, sirvió para hacer balance de las primeras actuaciones del Plan de Industria-Euskadi 2030 y para destacar la fortaleza de un tejido industrial que, pese a los vientos en contra, ha seguido avanzando.

Entre las medidas destacadas se encuentra la Alianza Financiera Vasca, creada para arraigar en Euskadi a empresas tractoras como TALGO, AYESA Digital y UVESCO, con la idea de fortalecer el sistema productivo y generar inversiones estables a medio plazo.\n\nEn cuanto a las cifras, 2026 se plantea como un año de gran impulso: se movilizarán 505 millones de euros en proyectos de I+D industrial, casi duplicando la inversión de 2024 y aumentando un 92% respecto a dos años antes.

Además, se ha acelerado la electrificación de las redes: la potencia de la red eléctrica de transporte ha crecido más de un 40% y la potencia de la red de distribución va camino de subir en torno a un 42% para 2027.

Todo ello forma parte de un marco de planificacion que busca reducir la factura eléctrica para la industria y aumentar la seguridad energética.\n\nDentro del eje de Menos Emisiones, se ha puesto sobre la mesa una batería de medidas para reforzar las redes eléctricas y avanzar hacia una industria menos dependiente de combustibles fósiles.

En paralelo, se ha diseñado la llamada Autopista regulatoria, una vía legislativa que pretende acortar en más de un 30% los plazos de inversión en proyectos estratégicos de interés público superior (PIPS), pudiendo llegar a reducciones del 75% en proyectos especialmente prioritarios.

Este instrumento normativo abarca desde proyectos transformadores y de infraestructuras eléctricas hasta iniciativas de energías renovables y cadenas de suministro de tecnologías de cero emisiones.\n\nEl Plan de Industria-Euskadi 2030 se organiza en tres ejes: Más Industria, Mejor Industria y Menos Emisiones, y se acompaña de un eje transversal de simplificación administrativa.

En el último año se realizaron avances relevantes en todos ellos. Bajo el eje Más Industria, se han creado consorcios de inversores para arraigar en Euskadi empresas tractoras; TALGO, AYESA y UVESCO son ejemplos que facturan juntos miles de millones y dan empleo a miles de trabajadores.

En el eje Mejor Industria, el programa Hazitek ha potenciado la I+D empresarial, con un notable incremento de proyectos presentados y de la dotación pública.

En 2026, la inversión total movilizada en I+D alcanza los 505 millones de euros, con un crecimiento muy superior al de años anteriores.\n\nEl eje Menos Emisiones detalla el refuerzo de las redes y la progresiva electrificación de la industria, con acuerdos para ampliar la potencia de transporte y la inversión en distribución.

Los Proyectos Transformadores, coordinados con la industria y la cooperación de centros tecnológicos, se han consolidado como herramientas clave. Hasta ahora se han presentado cinco Proyectos Transformadores, con una inversión inicial de 642 millones de euros y un peso importante en I+D y desarrollo tecnológico.

Se espera que estos proyectos generen más de 3.600 empleos de calidad en los próximos años y que movilicen a una buena parte de las pymes del tejido industrial vasco.\n\nLa dinamización de las pymes es otro punto central. En 2026 se han destinado 275 millones de euros a programas de transformación y diversificación de estas empresas, con iniciativas como Hazitek y Fast Track Innobideak para apoyar proyectos de innovación.

También se prioriza la diversificación de productos y mercados, para lo que se reservan partidas significativas y se impulsa la digitalización, con inversiones previstas de 28 millones de euros en 2026 para inteligencia artificial y ciberseguridad.

Se ha diseñado, además, un itinerario específico para la adopción de IA, bautizado como BidaIA, para orientar a cada empresa en su proceso de digitalización.\n\nA nivel histórico, la región vasca ha sido una de las vitrinas industriales de España, con una fuerte tradición en sectores como acero, siderurgia y energía.

Tras la crisis financiera de 2008, Euskadi decidió acelerar la diversificación, la inversión en I+D y la colaboración entre administración, clusters y empresas para sostener la competitividad.

La actual coyuntura geopolítica, con la crisis de Ormuz como máximo exponente, se integra en esa trayectoria como un estímulo para acelerar reformas estructurales, simplificar trámites y reforzar la visión de una economía industrial moderna y sostenible.\n\nEn conjunto, el Plan de Industria-Euskadi 2030 propone una ruta de transformación industrial basada en tres pilares: incrementar el peso de la actividad industrial de alto valor añadido, avanzar en la digitalización y la innovación, y reducir las emisiones a través de una electrificación progresiva y una mayor eficiencia energética.

Este marco, que ya ha generado acuerdos entre empresas privadas, clústeres y administraciones, busca situar a Euskadi en la vanguardia de la competitividad futura.

Con proyecciones que sitúan el crecimiento económico en torno al 1,6% para el año 2027, un récord de empleo y un PIB industrial en aumento, el plan refuerza la idea de que la industria vasca puede afrontar retos globales con una economía más sólida, resiliente y sostenible.\n