El Hospital Universitario Cruces alcanza 100 trasplantes renales en la primera mitad de 2026, señalando la consolidación de Osakidetza como referente en trasplantes renales y hepáticos, con una coordinación que llega a toda Euskadi.
En Euskadi, el Hospital Universitario Cruces se ha convertido en un referente para trasplantes renales y en un núcleo de alta complejidad que coordina una red de profesionales de los distintos hospitales de la comunidad.
En los últimos años la actividad del programa de trasplante renal de Osakidetza se mantiene en un nivel muy alto y este año no es una excepción. De hecho, se han alcanzado 100 trasplantes renales en lo que va de 2026, y esa cifra se ha logrado ya en el primer semestre, algo que no se había visto nunca y que pone de relieve la fortaleza organizativa y la experiencia acumulada.
A continuación se detalla cómo funciona este programa y por qué es tan relevante para pacientes con enfermedad renal avanzada. La donación puede ser de vivo o procedente de fallecimiento, y cada trasplante es posible gracias a la generosidad de personas donantes y a una maquinaria logística que coordina a facultativos de nefrología, cirugía, medicina intensiva, captación de donantes y trasplante a lo largo de toda Euskadi.
En el primer semestre de 2026, el hospital ha realizado 100 trasplantes renales, un hito especialmente significativo por hacerse en la mitad del año y en un periodo que, según los datos históricos, marca una continuidad sostenida de la actividad.
El balance anual de este programa en la última década se sitúa en una media cercana a los 150 trasplantes renales por año. En los últimos diez años las cifras han oscilado entre 143 y 178, lo que ayuda a entender por qué Cruces se ha convertido en un centro de referencia para familias que buscan una solución que mejore su esperanza de vida y su calidad de vida frente a la diálisis.
El equipo multidisciplinar de Cruces, que opera dentro de una red de hospitales de Osakidetza, coordina cada paso desde la donación hasta el trasplante y posterior seguimiento, lo que refuerza la seguridad y la eficacia de cada operación.
Entre las cifras destacadas de este año destacan seis trasplantes realizados con donante vivo, una modalidad que en muchos casos permite evitar o acortar el tiempo de diálisis.
Además, cuatro trasplantes han sido pediátricos. Cruces está acreditado por el Ministerio de Sanidad como Centro, Servicio y Unidad de Referencia para trasplante renal infantil, lo que facilita que niños y niñas con enfermedad renal avanzada cuenten con una alternativa terapéutica que mejora su día a día, especialmente cuando la diálisis supone una limitación importante.
En paralelo, la actividad en trasplante hepático se mantiene también elevada, con una media anual de entre 70 y 75 intervenciones. Desde que comenzó el programa de trasplantes hepáticos el 1 de febrero de 1996, el centro se acerca a los 2.000 trasplantes hepáticos realizados y ya suma 34 intervenciones en lo que va de año, con la última realizada en la jornada de ayer. Este registro refuerza la experiencia de los equipos y sitúa a Cruces entre los referentes del Estado en cirugías de alta complejidad.
El modelo de donación y trasplantes de Euskadi se apoya en una de las tasas de donación más elevadas a nivel mundial, lo que permite sostener programas de gran volumen y complejidad.
Este marco encaja con las líneas estratégicas del Pacto Vasco de Salud, que priorizan la mejora de resultados en salud, la atención a la cronicidad y una mayor capacidad resolutiva del sistema sanitario gracias a la coordinación, la especialización y la excelencia.
En la última década, Osakidetza ha conseguido consolidar este enfoque con una red de hospitales y profesionales que trabajan de forma articulada, de modo que cada vida que se beneficia de un trasplante se debe, en gran parte, a esa coordinación y solidaridad social.