La Ertzaintza y las policías locales intensificarán las verificaciones de alcohol y drogas entre el 27 de abril y el 3 de mayo dentro de la campaña anual de 2026, con explicaciones claras sobre las sanciones y los procedimientos.
En Euskadi, dar positivo en una prueba de alcoholemia se considera una infracción muy grave que implica sanciones de 500 a 1.000 euros y la retirada de hasta 6 puntos del carnet. La Ertzaintza, en coordinación con las policías locales, reforzará los controles preventivos de alcohol y drogas a conductores entre el 27 de abril y el 3 de mayo.
Esta operación forma parte del calendario de 33 Campañas de Vigilancia y Control de Tránsito y Transporte previstas para 2026.
El año pasado, dentro de estas campañas, la Ertzaintza llevó a cabo 1.325 controles de alcohol y drogas, y se practicaron 9.751 pruebas, con 485 positivos (un 5%).
Según la Ley de Seguridad Vial y el Reglamento General de Circulación, someterse a estos controles es obligatorio para todos los conductores requeridos por la autoridad; negarse puede generar una imputación por presunto delito contra la seguridad vial.
Control de alcoholemia: el procedimiento consiste en dos pruebas de aire espirado, separadas por al menos 10 minutos. Tras aplicar los márgenes de error, los resultados se interpretan así: si el resultado es inferior a 0,25 mg/L (0,15 mg/L para conductores profesionales y para quienes tengan menos de dos años con su permiso) la persona puede continuar su viaje; si es superior a ese umbral y inferior o igual a 0,60 mg/L se incurre en una infracción administrativa; si es superior a 0,60 mg/L se considera un delito contra la seguridad vial.
Si los agentes observan signos evidentes de ingesta, pueden imputar un posible delito por conducir bajo los efectos del alcohol. Si el resultado es positivo y la persona lo solicita o hay orden judicial, se puede repetir la prueba para su contrastación, preferentemente mediante un análisis de sangre realizado por personal sanitario, salvo causas justificadas.
En caso de negativa a la prueba o de un resultado positivo, el vehículo puede inmovilizarse, salvo que otra persona pueda llevarlo y, tras la prueba y resultado negativo, se libere.
La infracción por resultado positivo se considerará una infracción administrativa muy grave y se sanciona con 500 euros y la retirada de 4 puntos si el resultado es inferior o igual a 0,50 mg/L; si el resultado es superior a 0,50 mg/L e inferior o igual a 0,60 mg/L, la sanción es de 1.000 euros y la retirada de 6 puntos.
Control de drogas: el procedimiento es similar, pero la prueba se realiza con una muestra de saliva. Si da positivo, se confirma en un análisis de laboratorio. De confirmarse, se considera una infracción muy grave con sanción de 1.000 euros y retirada de 6 puntos.
Estas medidas se inscriben en la estrategia de seguridad vial y subrayan la importancia de no conducir bajo la influencia. Además, se recuerda que está en juego la seguridad propia y de terceros, y que las campañas de vigilancia no son banales: buscan reducir accidentes y concienciar sobre el riesgo que implica combinar alcohol o drogas con la conducción.