La consejera Maria Ubarretxena participa en la Asamblea de Mujeres, el Foro de Regiones y el Consejo Mundial de CGLU durante el congreso en Tangier, destacando la experiencia vasca en autogobierno, democracia participativa, gobierno abierto y transformación digital.
En Tánger, el Congreso Mundial de Ciudades y Gobiernos Locales Unidos (CGLU) recibió a representantes de ciudades y regiones de todo el mundo. Este 24 de junio, la consejera de Gobernanza, Administración Digital y Autogobierno de Euskadi, Maria Ubarretxena, participó en varias sesiones clave, reforzando la presencia vasca en la arena internacional.
A lo largo de la jornada, Ubarretxena formó parte de tres espacios fundamentales: la Asamblea de Mujeres de CGLU, el Foro de Regiones y el Consejo Mundial de CGLU, cada uno con un rol propio en la toma de decisiones y en el diseño de políticas que trascienden las fronteras regionales.
La Asamblea de Mujeres de CGLU es, según el propio movimiento municipalista feminista global, el principal espacio político para debatir y confrontar experiencias entre ciudades sobre liderazgo femenino, igualdad y participación de las mujeres en la gestión local.
Participar allí permite escuchar y aportar desde Euskadi, donde la agenda de igualdad y de democracia participativa tiene una larga trayectoria, y donde las políticas de autogobierno buscan que cada barrio tenga voz y voto en la toma de decisiones.
En paralelo, el Foro de Regiones reúne a autoridades regionales para analizar el papel de las comunidades autónomas en un contexto internacional cada vez más complejo.
Se trató de un marco para discutir la cohesión territorial y la gobernanza multinivel, es decir, cómo coordinar esfuerzos entre municipios, provincias y comunidades para responder a retos globales como la movilidad sostenible, la justicia social y la digitalización de los servicios públicos.
Euskadi pudo compartir experiencias en estas áreas y aprender de otras experiencias semejantes en el mundo.
Por último, el Consejo Mundial de CGLU, el órgano político de referencia de la organización, es donde se canalizan las decisiones estratégicas y las líneas de trabajo para años.
La presencia vasca en este espacio sirve para situar la experiencia de autogobierno vasco y su modelo de gobierno abierto en un marco de cooperación internacional, favoreciendo intercambios de buenas prácticas en transparencia, datos abiertos y participación ciudadana.
Más allá de la agenda concreta de Tangier, este tipo de encuentros institucionales permite a Euskadi ir tejiendo redes con ciudades y regiones que comparten objetivos similares: fortalecer la calidad democrática, impulsar la transformación digital y promover un autogobierno que sea cercano a las personas.
En un tiempo en que la cooperación entre ciudades gana peso ante retos como la cohesión social y la resiliencia ante crisis, la voz vasca busca no solo escuchar, sino también cooperar, asesorar y acompañar otras experiencias.
Con ello, la región refuerza una tradición de diálogo multilateral que ha llevado a soluciones más participativas y a un marco de referencia común para las políticas locales en un mundo cada vez más interconectado.
Esa es la idea que transmite la presencia de Ubarretxena: trabajar con transparencia, gobernanza abierta y tecnología al servicio de la ciudadanía, con la vista puesta en un desarrollo sostenible y equitativo para todas las comunidades.