La medida central de levantar el confinamiento avícola llega a Euskadi con alivio para gran parte del sector, aunque seis municipios alaveses mantienen restricciones. El Gobierno Vasco solicita un informe técnico a NEIKER para evaluar la situación y se abre la puerta a ampliar la vacunación en toda la región, con apoyo de la EFSA y de las autoridades europeas.

En Euskadi, la noticia de que el confinamiento de las explotaciones avícolas, impuesto por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, queda flexibilizado en buena parte de la Comunidad Autónoma llega para el sector ganadero como un respiro tras meses de restricciones.

Sin embargo, en el Territorio Histórico de Álava, seis municipios siguen bajo confinamiento temporal por mantener un riesgo epidemiológico mayor: Arratzua-Ubarrundia, Barrundia, Elburgo/Burgelu, Legutio, Vitoria-Gasteiz y Zigoitia.

En estas localidades, la vigilancia sigue muy alta y las autoridades prometen seguir de cerca la evolución para valorar cuándo se podrán levantar por completo las limitaciones.

El Gobierno Vasco y las diputaciones Forales han querido no perder la brújula técnica ante un tema que no es trivial. Por eso han encargado a NEIKER, el instituto vasco de investigación y desarrollo agrario, un informe técnico que analice con datos recientes la situación de la DNC (Dermatosis Nodular Contagiosa) y determine si las medidas tomadas por el ministerio se ajustan a la progresión real de la enfermedad.

El objetivo es comparar estas decisiones con estrategias aplicadas en otros Estados miembros de la Unión Europea y valorar posibles ajustes.

Entre tanto, la voz de la prudencia no descansa. El Gobierno Vasco insiste en que la vacunación debe ser un eje prioritario y está explorando, junto con las diputaciones, vías para ampliar la vacunación contra la DNC a toda la Comunidad Autónoma del País Vasco.

Todo ello en un contexto en el que la EFSA ha dejado claro que, para la protección de los rebaños y la contención de la propagación, la vacunación preventiva masiva es la opción más eficaz.

Es decir, actuar antes de detectar focos para que los animales ya lleguen con protección vacunal cuando aparezca cualquier indicio de contagio.

La consejera de Desarrollo Rural, Amaia Barredo, subrayó que “resulta difícil entender por qué las decisiones no se adaptan al avance real de la enfermedad” y añadió que hay que tener ambición a la hora de definir la estrategia.

En sus palabras, “la mejor estrategia es la erradicación a través de la prevención, por lo tanto, a través de la vacunación masiva”. Estas declaraciones han marcado el tono del debate: la vacunación no es solo una herramienta sanitaria, también una garantía de continuidad para el sector ganadero ante posibles cierres o sacrificios masivos.

El Ejecutivo Vasco y las diputaciones quieren, además, reforzar la capacidad de producción de vacunas y acelerar la investigación de nuevas fórmulas que permitan responder con más agilidad ante enfermedades zoonóticas.

El razonamiento es claro: no basta con depender de un suministro que pueda fallar o atrasarse; hay que ganarle tiempo a la enfermedad mediante una respuesta rápida y sostenida a nivel europeo.

En este sentido, la Administración autonómica ha insistido en que la sanidad animal no es un ámbito aislado y reclama una mayor autonomía de acción y una coordinación más estrecha con las instituciones europeas para haber contado antes con herramientas de vacunación más amplias.

La vacunación, de acuerdo con el razonamiento de las autoridades, no solo protege al ganado sino que facilita la viabilidad de las explotaciones y la estabilidad del medio rural.

En las actuales circunstancias, garantiza que los ganaderos no se vean obligados a sacrificar todo el ganado ante un foco. Por eso, el Gobierno Vasco y las diputaciones mantienen su compromiso firme con la protección de la cabaña vacuno-vasca y con una gestión que busque, en la medida de lo posible, evitar sacrificios y mantener la economía local a flote.

En resumen, el levantamiento general del confinamiento en Euskadi llega con un marco de prudencia y revisión: seis municipios alaveses conservarán restricciones, mientras se solicita un informe técnico para afinar criterios y se prepara la estrategia para ampliar la vacunación a toda la comunidad.

Con EFSA respaldando la vacunación preventiva y con una voluntad clara de reforzar la capacidad de producción y la investigación, el mensaje en el territorio es de continuidad de esfuerzos, coordinación y un paso más hacia una sanidad animal más robusta y autónoma dentro de la Unión Europea.