La certificación de la Sociedad Española de Arteriosclerosis reconoce la Unidad de Lípidos de Endocrinología de la OSI Barrualde-Galdakao como referente en diagnóstico genético y tratamiento de la hipercolesterolemia familiar, fortaleciendo la red sanitaria vasca y la prevención de infartos e ictus.
En Euskadi, la Unidad de Lípidos del Servicio de Endocrinología de la OSI Barrualde-Galdakao ha recibido el sello de Unidad Clínica Avanzada, otorgado por la Sociedad Española de Arteriosclerosis.
Este reconocimiento no es solo una distinción: garantiza que los pacientes tengan acceso a tratamientos de última generación, a estudios genéticos y a un abordaje que reduce de forma directa el riesgo de infarto e ictus.
Hasta ahora, el equipo ha diagnosticado más de 200 casos mediante pruebas genéticas específicas para identificar la hipercolesterolemia familiar heterocigota (HFH), una condición hereditaria que eleva los niveles de colesterol desde el nacimiento.
Detectar estas variantes de manera temprana permite iniciar tratamientos más eficaces antes de que aparezcan problemas serios en el corazón y en el cerebro.
Este énfasis en la genética forma parte de una estrategia más amplia para personalizar la atención y mejorar los resultados a largo plazo.
La concesión de esta distinción encaja con el Pacto Vasco de Salud, un marco estratégico que busca fortalecer una red de excelencia en los tres territorios históricos para garantizar una atención integral y equitativa en la prevención y el manejo del riesgo cardiovascular en toda Euskadi.
En ese sentido, Osakidetza avanza con un enfoque público centrado en la persona y la prevención, aportando recursos y conocimiento para que cada vecino tenga acceso a la mejor medicina disponible.
La certificación sitúa al centro vasco entre la élite en diagnóstico y tratamiento de trastornos lipídicos. La Unidad de Lípidos de Galdakao ha recibido la homologación oficial como Unidad Clínica Avanzada, lo que refuerza la capacidad de la red pública vasca para detectar de forma temprana los riesgos y aplicar terapias basadas en la evidencia más reciente.
Entre estas terapias se encuentran enfoques farmacológicos de vanguardia y pruebas de alta complejidad, incluyendo estudios genéticos que permiten identificar enfermedades hereditarias del colesterol y ajustar el tratamiento de forma individualizada.
Este enfoque va más allá de la consulta tradicional: dota a los pacientes de herramientas para prevenir complicaciones graves. En particular, facilita el acceso a terapias innovadoras y a una farmacología basada en la evidencia más actual, lo que ayuda a reducir la probabilidad de infartos y ictus incluso en aquellos casos en que el manejo es complejo o hay intolerancias a tratamientos habituales.
La acreditación de la unidad se inscribe en los objetivos del Pacto Vasco de Salud y refuerza un modelo sanitario público orientado a la persona y a la prevención, con una red de atención especializada que garantiza igualdad de acceso.
A nivel práctico, la certificación fortalece la red de unidades de lípidos distribuidas por los tres territorios, de modo que cualquier usuario, esté donde esté, pueda recibir atención de calidad sin desplazamientos interminables.
En esa red participan, además de Barrualde-Galdakao, servicios y hospitales de referencia en el Hospital Universitario de Araba (Vitoria-Gasteiz), Cruces (Barakaldo), Basurto (Bilbao) y Donostia (San Sebastián).
Desde hace 25 años, la Unidad de Endocrinología de Galdakao ha liderado el campo. Bajo el liderazgo de Yolanda García Fernández, jefa de servicio, el equipo ha consolidado una trayectoria de referencia en el área. Durante este periodo, la unidad ha destacado por su capacidad diagnóstica y por identificar, mediante estudio genético, a más de 200 pacientes con hipercolesterolemia familiar heterocigota (HFH).
Además, la Unidad de Lípidos se ocupa de perfiles de alta complejidad: pacientes con colesterol extremadamente alto, especialmente cuando la causa es genética y familiar; pacientes que ya han sufrido un infarto y requieren un control intensivo para evitar recurrencias; y pacientes de manejo difícil, ya sea por intolerancia a fármacos o por una respuesta subóptima a los tratamientos habituales.
A nivel histórico, la hipercolesterolemia familiar ha sido reconocida como una de las causas hereditarias más relevantes de colesterol alto, con progresos que han ido acompañando el desarrollo de nuevas terapias y de pruebas genéticas que permiten personalizar los tratamientos.
En Euskadi, la apuesta por la medicina lipídica de alta complejidad se inscribe en una trayectoria de modernización del sistema público de salud, que ha buscado equilibrar innovación y equidad para responder a una necesidad médica creciente en la población.
En resumen, la distinción de la Sociedad Española de Arteriosclerosis no sólo acredita una excelencia técnica, sino que representa un compromiso real con la prevención y la mejora de la calidad de vida de las personas con trastornos lipídicos.
La Unidad Clínica Avanzada de Endocrinología en Galdakao se sitúa así como un referente práctico de cómo la innovación, la genética y una organización sanitaria sólida pueden trabajar juntas para reducir riesgos y ofrecer tratamientos basados en la mejor evidencia disponible, de modo que cada paciente reciba la atención que necesita, cuando la necesita.