El Gobierno Vasco y Osakidetza presentan una estrategia multidisciplinar para optimizar la prescripción de benzodiacepinas, reducir su uso prolongado y fomentar medidas no farmacológicas, con enfoque de género y atención prioritaria a mayores de 70 años.
En Euskadi, el Departamento de Salud del Gobierno Vasco y Osakidetza han presentado una Estrategia para el Uso Adecuado de Benzodiacepinas en Euskadi, un plan pionero cuyo objetivo es reducir el consumo prolongado de somníferos y tranquilizantes y promover un cambio cultural entre profesionales y ciudadanía.
La iniciativa se inscribe en los ejes estratégicos del Pacto Vasco de Salud, priorizando la seguridad del paciente, la atención a la cronicidad y el fortalecimiento de la Atención Primaria.
Además, se busca fortalecer el bienestar emocional, fomentar hábitos saludables para favorecer un sueño reparador y detectar de forma precoz el malestar para evitar su progresión a situaciones patológicas.
La estrategia no se concibe como una medida aislada, sino como una pieza integrada en el despliegue del Pacto Vasco de Salud. En concreto, la optimización del uso de benzodiacepinas responde a líneas estratégicas fundamentales, como el refuerzo de la seguridad del paciente, la mejora de la calidad asistencial en la atención a la cronicidad y el empoderamiento de la ciudadanía en la gestión de su propia salud.
Al abordar la utilización de estos fármacos y promover medidas no farmacológicas, el Departamento de Salud y Osakidetza avanzan hacia un modelo más preventivo, sostenible y centrado en resultados en salud para las personas.
Cambio cultural con un enfoque 360°
La estrategia busca, más allá de reducir cifras, provocar un cambio cultural amplio, con una visión integral.
Su objetivo principal es mejorar la adecuación de la prescripción de benzodiacepinas mediante la sensibilización y la formación de la población y de los profesionales implicados en el proceso asistencial.
Para lograrlo, el plan se estructura en cinco ejes de trabajo fundamentales:
Comunicación y Coordinación: Asegurar que todos los agentes implicados compartan una visión única y desplieguen la estrategia de forma coherente.
Intervenciones Directas: Diseño de herramientas de “Audit y Feedback” para profesionales y campañas de educación para pacientes y ciudadanía.
Digitalización y Herramientas Clínicas: Integración en la historia clínica (Presbide) de sistemas que faciliten la revisión de prescripciones y alerten sobre inicios no indicados.
Monitorización y Evaluación: Creación de cuadros de mando para analizar la evolución del consumo y la efectividad de las medidas adoptadas.
Sostenibilidad: Garantizar que las mejoras en la prescripción se mantengan a largo plazo mediante la automatización de procesos y la revisión continua.
La estrategia contempla medidas prácticas que impactarán directamente en la labor asistencial y en la información que recibe el paciente. Entre ellas figuran informes personalizados sobre las pautas de prescripción, la optimización del sistema de receta electrónica para emitir avisos cuando un tratamiento supere las semanas recomendadas, la organización de talleres de Educación Grupal para pacientes y ciudadanía y el establecimiento de protocolos de Deprescripción Gradual.
Un reto de salud pública con perspectiva de género
El éxito de la iniciativa radica en su carácter transversal. Un Grupo Coordinador multidisciplinar, que incluye a profesionales de Atención Primaria, Salud Mental, atención hospitalaria, centros penitenciarios, salud pública y farmacia comunitaria, la ha definido.
Se identifica como población prioritaria a las personas mayores de 70 años y se trabajará con una marcada perspectiva de género, dado que el uso de benzodiacepinas es más frecuente entre mujeres, a menudo por manifestaciones emocionales que se asocian a la demanda de estos fármacos.
Desde el Departamento de Salud, dentro de un estudio pionero realizado por la Dirección de Salud Pública y Adicciones sobre conductas adictivas en la población de edad avanzada en Euskadi, ya se adelantó una alta prevalencia del consumo de psicofármacos sobre todo en mujeres mayores de 65 años.
Las benzodiacepinas, somníferos y tranquilizantes, ofrecen beneficios a corto plazo para tratar la ansiedad y el insomnio, pero su uso prolongado más allá de cuatro semanas en insomnio o de doce semanas en ansiedad genera tolerancia, dependencia y aumenta el riesgo de efectos adversos graves como caídas, fracturas, accidentes de tráfico y deterioro cognitivo.
En Euskadi, los datos de prescripción reflejan que entre 2016 y 2024 se ha incrementado el número de personas en tratamiento. Además, persiste una brecha de género y edad: el 40,3% de las mujeres mayores de 70 años tiene una prescripción activa, frente al 20,8% de los hombres en el mismo rango, y una proporción significativa de la población supera con creces el tiempo recomendado.
Ante este escenario, la estrategia busca situar a Euskadi a la vanguardia en seguridad del paciente, priorizando el bienestar emocional y la salud física por encima de la farmacoterapia sistemática en situaciones de estrés o insomnio leve.
"Queremos que la ciudadanía esté informada de que existen medidas no farmacológicas más efectivas a largo plazo que un fármaco", subrayan desde el Departamento de Salud.
Plan de Adicciones de Euskadi 2023-2027
Con este marco, hoy el consejero de Salud, Alberto Martínez, presentó ante la Comisión de Salud del Parlamento Vasco el balance del Plan de Adicciones de Euskadi 2023-2027, subrayando el compromiso del Gobierno con la prevención de las dependencias, incluidas las de origen farmacológico.
Se ha constatado el avance de sus 20 líneas de actuación, con especial énfasis en desnormalizar el consumo en entornos comunitarios y en la protección de colectivos más vulnerables.
Entre los hitos más destacados figuran: Entornos saludables y desnormalización del consumo. La Red de Espacios Libres de Humo (Kerik Gabeko Guneak) ha alcanzado 765 espacios al cierre de 2025, entre ellos el campus sin humo de Araba de la UPV/EHU y la totalidad de las marquesinas de autobús en la ciudad de Vitoria-Gasteiz.
También se elaboraron dos guías para dejar de fumar, en coordinación con Osakidetza, una para la población general y otra específica para embarazadas.
Bienestar digital: ante el aumento del riesgo percibido entre menores por el uso inadecuado de pantallas, se lanzó la campaña “La mejor red parental eres tú”.
Esta iniciativa busca sensibilizar a familias y profesionales sobre la importancia de acompañar y establecer límites al uso de pantallas para garantizar un entorno digital seguro.
Reconocimiento a las buenas prácticas: El mes pasado se entregaron los reconocimientos Elkar Eginez, premiando la trayectoria de la asociación Ailaket y la labor preventiva de ayuntamientos como Bilbao y Portugalete.