La noticia destaca que Agustín Azkarate Garai-Olaun, catedrático de Arqueología en la UPV/EHU, recibe el Premio Euskadi de Investigación 2025 por su trayectoria, liderazgo y aportes al desarrollo de la arqueología y al patrimonio cultural del País Vasco.

En Euskadi, Agustín Azkarate Garai-Olaun, catedrático emérito del área de Arqueología en la UPV/EHU, ha sido reconocido con el Premio Euskadi de Investigación 2025.

El galardón, que se concede cada año desde el Departamento de Ciencia, Universidades e Innovación, reconoce trayectorias y aportaciones científicas de especial relevancia para la Comunidad Autónoma del País Vasco.

En la edición de este año, el tribunal de la trigésima edición ha acordado por unanimidad otorgarlo al profesor Azkarate, tras la reunión celebrada en Bilbao, y el consejero ha comunicado el fallo al premiado por teléfono.

Este premio no es un regalo aislado: responde a una estrategia de Euskadi para impulsar la actividad científica y estimular, promover y reconocer la labor de investigadores y equipos cuyas ideas y resultados han impactado de forma positiva en la región.

En años impares, como 2025, la atención se centra en las Ciencias Sociales y Humanidades, un marco en el que la arqueología y la gestión del patrimonio ocupan un lugar clave.

La trayectoria de Azkarate es la historia de varias décadas de dedicación a la docencia, la investigación y la construcción de redes que sostienen proyectos ambiciosos.

Nacido en 1953 en Elorrio, es catedrático de Arqueología desde 1999 y ha alumbrado una generación de ideas y métodos que han dejado huella más allá de las aulas.

Su formación doctoral, iniciada con una tesis sobre la arqueología cristiana en el País Vasco (1987) y dirigida por Ignacio Barandiarán, marca el inicio de un itinerario que se convirtió en aventura internacional: estancias de investigación en Francia e Italia, y una presencia notable en América, con trabajos y colaboraciones en Canadá, Cuba, Puerto Rico, Perú, Uruguay y Argentina.

A lo largo de su carrera, Azkarate ha dejado claro que la investigación no es una práctica aislada: ha contribuido con cerca de 300 publicaciones y ha promovido la creación de equipos estables y estructuras de investigación que han atraído financiación competitiva y han permitido desarrollar proyectos con una visión social y axiológica del conocimiento científico.

En la década de 1990 fue pionero en la constitución de grupos de investigación multidisciplinares que reunían arqueólogos, matemáticos, arquitectos, ingenieros, antropólogos y juristas.

Entre 2010 y 2023 dirigió el grupo GPAC: Innovación en Patrimonio y Paisajes Culturales, un referente consolidado del Sistema Vasco de Ciencia.

En el ámbito de la Arqueología de la Arquitectura, Azkarate es considerado uno de los referentes internacionales. Ha contribuido decisivamente a la consolidación de esta disciplina en el País Vasco, desarrollando una reflexión teórica y aplicada sobre la gestión del patrimonio de edificios, conjuntos históricos y paisajes culturales.

También ha ampliado el conocimiento sobre la Vasconia altomedieval, la presencia vasca en América y la arqueología colonial en el Cono Sur, y ha liderado investigaciones que conectan la teoría con la práctica de conservación y valorización del patrimonio.

El jurado ha destacado, además de la excelencia científica, su capacidad para captar recursos y su liderazgo en proyectos interdisciplinarios que han dado lugar a publicaciones relevantes y a una metodología original y eficaz.

Sus intervenciones en ciudades como Vitoria-Gasteiz y, especialmente, en la Catedral de Santa María, ejemplifican su impacto directo en la gestión y conservación del patrimonio urbano.

Más allá de los hitos individuales, el reconocimiento subraya la importancia de unir investigación, docencia y acción social: el trabajo de Azkarate ha dejado una marca en Euskadi al fortalecer la conservación y la valorización del patrimonio cultural vasco y al impulsar una cultura científica que mira también a comunidades, ciudades y territorios.

Este galardón se enmarca, por tanto, en la apuesta de Euskadi por la investigación con impacto, la innovación y el desarrollo de una I+D que no solo genera conocimiento, sino que mejora la vida de las personas y la memoria compartida de la sociedad vasca.