La consejera Maria Ubarretxena reitera en CARUE la oposición a los aranceles del 50% a la siderurgia y proclama una respuesta coordinada, basada en una política industrial estratégica y en una gobernanza multinivel, con atención especial a empleo y cohesión regional.

En Euskadi, la consejera de Gobernanza, Administración Digital y Autogobierno, Maria Ubarretxena, intervino hoy en la reunión de la Conferencia de las Comunidades Autónomas para Asuntos relacionados con la Unión Europea (CARUE), celebrada en Madrid, para reiterar la postura de la Comunidad frente al acuerdo suscrito entre la Unión Europea y Estados Unidos que contempla un arancel del 50% para productos siderúrgicos.

En la cita también participó el director de Asuntos Europeos del Gobierno Vasco, Mikel Antón. Ubarretxena recordó que el Ejecutivo vasco ya había manifestado su preocupación por el marco comercial propuesto y por las repercusiones directas que podría ocasionar en un sector clave para la economía vasca, además de las consecuencias que ello podría acarrear para la competitividad industrial de Europa.

La consejera subrayó que la implantación de estas medidas podría afectar a la estructura productiva de la región y citó el caso de Tubos Reunidos, que anunció un expediente de regulación de empleo con 301 despidos como un reflejo de las tensiones reales que las decisiones arancelarias podrían provocar en la industria vasca.

También expresó su preocupación por las personas trabajadoras y sus familias, así como por las comarcas de Aiaraldea y Meatzaldea, donde se ubican las dos plantas afectadas.

A partir de esa premisa, Ubarretxena hizo un llamamiento a articular una respuesta coordinada de todos los actores implicados —dirección, trabajadores, proveedores, acreedores e instituciones— con el objetivo de diseñar una solución viable que garantice la viabilidad futura de la empresa y refuerce su competitividad, sustentada en un plan sólido, realista y solvente que permita recuperar la estabilidad y sostener el empleo.

La consejera insistió en la importancia de la implicación del gobierno español y, en particular, de SEPI, en la búsqueda de una solución compartida.

Temas clave: Política Industrial y Marco Financiero.

En lo referido a política industrial y al marco financiero, la consejera defendió una estrategia industrial estratégica y no proteccionista, basada en la especialización sectorial en ámbitos como la fabricación avanzada, la movilidad sostenible y las energías limpias; en el impulso de clústeres empresariales que generen masa crítica; en alianzas público-privadas y en una formación profesional de alto nivel que asegure talento cualificado.

También abogó por superar el actual modelo fragmentado de política industrial europea y avanzar hacia proyectos industriales comunes, con objetivos claros, recursos compartidos y una ejecución coordinada.

Con respecto al marco financiero, Euskadi solicitó mantener los programas operativos regionales con presupuestos diferenciados, reforzar la Política de Cohesión y avanzar hacia una gobernanza multinivel que reconozca el papel de las comunidades.

Asimismo, Ubarretxena defendió firmemente que la Política Agrícola Común (PAC) debe mantener su propio presupuesto, reforzado, y que, en caso de eliminarse el FEAGA y el FEADER, debería contar con un fondo específico.

El Gobierno Vasco rechaza categóricamente la idea de estructurar la PAC mediante planes nacionales únicos, ya que contradicen el principio de subsidiariedad y el modelo de gobernanza multinivel que defendemos.

Además, la consejera enfatizó que la aplicación de instrumentos debe adaptarse a las realidades específicas de cada región, puesto que las necesidades agrarias varían considerablemente entre territorios.

Por último, Ubarretxena reclamó avanzar en la participación directa de Euskadi en los órganos europeos e internacionales donde se elaboran políticas que afectan a las competencias vascas.

El ejecutivo vasco insiste en abrir la participación de Euskadi en las formaciones del Consejo de la UE relacionadas con la competitividad y los asuntos generales (cohesión), defendiendo que las comunidades autónomas puedan formar parte de aquellos foros en los que tengan competencia o interés y que resultan clave para una gobernanza europea más eficaz y cercana a la realidad territorial.

Este posicionamiento se inscribe en la trayectoria histórica de Euskadi, que ha mantenido una fuerte tradición industrial y un complejo modelo de clústeres tecnológicos, trabajando siempre por una gobernanza multilateral que articule inversión, formación y desarrollo tecnológico para reforzar la competitividad regional dentro del marco europeo.