El Orden del Día del Euskadi reúne seis proposiciones no de ley y un dictamen de transparencia, abordando desde la rendición de cuentas y la investigación sanitaria hasta el acceso a Vyjuvek, la vivienda pública, el reconocimiento de personas sordas y las víctimas de ETA.

En Euskadi, el Parlamento ya tiene preparado el Orden del Día para la sesión, con seis proposiciones no de ley y un dictamen de transparencia que marcarán el ritmo de la jornada.

Este tipo de lista suele marcar prioridades y abrir debates que pueden tocar a muchos ciudadanos, desde cómo se gestiona la administración pública hasta los temas más sensibles de la sanidad, la vivienda y la educación.

El primer punto del Orden del Día es un proyecto de ley que llega acompañado de un dictamen de transparencia de Euskadi, elaborado por la Comisión de Instituciones, Gobernanza Pública y Seguridad.

Se trata de un tema que, en los últimos años, ha ganado peso en la agenda política y social: que las cuentas y las decisiones públicas se vean con claridad y que la ciudadanía pueda entender qué se cuece en las instituciones.

El dictamen busca fijar criterios y herramientas para reforzar la rendición de cuentas y la confianza en la gestión pública, algo que muchos ven como necesario para evitar que la política parezca una caja negra.

La segunda propuesta no de ley propone construir un ecosistema sólido y cohesionado de investigación sanitaria. Es una iniciativa que empuja a sumar esfuerzos entre universidades, hospitales, centros de investigación y empresas, con la idea de convertir a Euskadi en un polo de innovación en salud.

La idea no es solo generar conocimiento, sino que ese conocimiento se traduzca en mejoras para pacientes, más ensayos clínicos, mejores protocolos y, en definitiva, una sanidad que pueda responder mejor a emergencias y necesidades crónicas.

Este tipo de propuesta refleja una visión de país que quiere mirar hacia el futuro, pero con una ejecución que se conecte con la realidad de los servicios públicos y los recursos disponibles.

La tercera proposición no de ley aborda el acceso a Vyjuvek para todas las personas afectadas por la epidermólisis. Vyjuvek es un tratamiento avanzado para una enfermedad rara que padece una población relativamente pequeña, pero que tiene un impacto enorme en la calidad de vida de las personas y sus familias.

La propuesta busca garantizar que nadie quede fuera por cuestiones de coste, coberturas o procesos administrativos. En muchos debates de atención sanitaria, el acceso equitativo a fármacos novedosos es un tema central, y aquí se plantea dejar claro que la protección de derechos y la igualdad de oportunidades no deben quedarse en el papel, sino que deben traducirse en acciones concretas para las personas que lo necesitan.

La cuarta proposición propone la creación de una empresa pública para la construcción y promoción de vivienda pública. En Euskadi, el tema de la vivienda es recurrente: más allá de las campañas de alquiler social, hay demandas de vivienda estable, asequible y de calidad.

Esta iniciativa apunta a dotar al parque público de vivienda con una gestión más eficiente y estratégica, con planes de urbanismo sostenible y de promoción de vivienda protegida para diferentes perfiles familiares.

No se trata solo de construir, sino de garantizar un marco sostenible que permita a la ciudadanía acceder a una vivienda digna sin depender de vaivenes del mercado.

La quinta proposición aborda el reconocimiento de la figura de las personas sordas especialistas en el Sistema Educativo Vasco. Se busca reconocer y valorar a este colectivo dentro del sistema educativo, con medidas que podrían incluir formación específica para docentes, intérpretes de lengua de signos, recursos tecnológicos y planes de atención educativa individualizada.

La idea es avanzar hacia una educación más inclusiva que no deje a nadie atrás, especialmente en una sociedad bilingüe y multilingüe como la vasca, donde la inclusión y la accesibilidad deben estar en el centro de las políticas públicas.

La sexta proposición no de ley trata sobre el reconocimiento que merecen los miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, también los agentes de las policías locales, víctimas de ETA.

Este tema, muy sensible en la memoria histórica y en el contexto político, busca reconocer el esfuerzo y el compromiso de quienes vivieron situaciones difíciles, y podría abrir líneas de apoyo, memoria y reparación para estas personas y sus familias.

Es un recordatorio de que las políticas de seguridad y protección no se limitan a la acción operativa, sino que también contemplan el bienestar de quienes arriesgan su integridad en el servicio público.

En conjunto, estas seis proposiciones y el dictamen de transparencia revelan una agenda variada, que combina gobernanza, innovación sanitaria, derechos de los pacientes, vivienda pública, inclusión educativa y reconocimiento a víctimas y profesionales.

No es casualidad que EH Bildu, el GP Grupo Mixto-Sumar, y el GP PV-ETP sean protagonistas en varias de estas iniciativas: su presencia y sus propuestas muestran el mosaico político del País Vasco y la voluntad de buscar acuerdos para avanzar en temas de interés social.

A nivel práctico, estos textos aún deben pasar por las comisiones y, en su caso, obtener votación, por lo que las próximas semanas podrían traer debates interesantes y posibles cambios en el rumbo de algunas políticas públicas.

En definitiva, la sesión promete marcar un compás de proximidad entre lo que se anuncia y lo que, finalmente, se implementa, con un ojo puesto en cómo estas medidas pueden mejorar la vida diaria de millones de vascohablantes y residentes de Euskadi.