En Euskadi se impulsa la investigación en enfermedades neurodegenerativas con Begipark, que usa imágenes de retina para mejorar el diagnóstico y anticipar la evolución del Parkinson, apoyado por Osakidetza y los institutos sanitarios.
En Euskadi, este 11 de abril se conmemora el Día Mundial del Parkinson y, como en muchos lugares del mundo, la retina está marcando un camino interesante en la investigación de esta enfermedad.
El proyecto Begipark quiere identificar, a través de una prueba de imagen de retina rápida y no invasiva, información que sirva para mejorar el diagnóstico del Parkinson y, sobre todo, para prever cómo puede evolucionar en cada persona.
Es decir, no se trata solo de saber si alguien tiene la enfermedad, sino de anticipar su progreso para adaptar mejor el tratamiento y el acompañamiento a pacientes y familias.
En Euskadi, al igual que en el resto del mundo, el Parkinson es la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente tras el Alzheimer. En 2025 Osakidetza diagnosticó 1.190 nuevos casos y, en la actualidad, hay más de 10.000 personas con diagnóstico de Parkinson en nuestra comunidad. Con estos datos, el Departamento de Salud del Gobierno Vasco y Osakidetza han dejado claro que la investigación en este campo es una prioridad: el objetivo es reforzar la atención, detectar de forma temprana la enfermedad y apoyar a pacientes y familias a lo largo de la enfermedad.
La investigación en salud en Euskadi no se queda en la clínica: la colaboración entre institutos de investigación sanitaria y Osakidetza suma alrededor de 65 proyectos y estudios centrados en el Parkinson.
En el Día Mundial del Parkinson, las autoridades destacan la importancia de la detección precoz y del acompañamiento a quienes conviven con la enfermedad.
Entre las líneas de trabajo, la retina ocupa un sitio protagonista porque se ha identificado como posible biomarcador de diagnóstico temprano y de pronóstico de la enfermedad.
Begipark es un esfuerzo coordinated entre Biobizkaia, Biogipuzkoa y Bioaraba, y busca convertir la retina en una especie de ventana al cerebro: cambios que se ven en el ojo podrían reflejar lo que ocurre en el sistema nervioso central y, por tanto, facilitar decisiones clínicas más rápidas y acertadas.
A nivel tecnológico y científico, las líneas de investigación en Euskadi combinan medicina, datos y biotecnología. En Biobizkaia se está trabajando con herramientas digitales e inteligencia artificial para entender mejor la evolución del Parkinson y avanzar hacia una medicina más precisa y personalizada.
También se buscan nuevos biomarcadores para un diagnóstico precoz y para diferenciar variantes de la enfermedad; además, se estudia el vínculo entre nutrición, metabolismo y Parkinson para abrir posibles vías de intervención no farmacológicas.
Por su parte, la línea de Bioaraba aporta un enfoque innovador y multidisciplinar sobre la microbiota intestinal y su posible relación con la respuesta al tratamiento dopinérgico.
También se impulsan iniciativas para incorporar tecnologías en la identificación de biomarcadores en contextos como la cirugía de estimulación cerebral profunda, una intervención que, en ciertos casos, puede mejorar la función cerebral y la calidad de vida de las personas afectadas.
Biogipuzkoa, por su lado, desarrolla investigación que une la práctica clínica con la labor de los investigadores para tratar de entender mejor los mecanismos fisiopatológicos implicados en el Parkinson.
El objetivo final es diseñar y proporcionar al sistema sanitario terapias que modifiquen el curso de la enfermedad, en lugar de solo aliviar los síntomas.
Todo ello se enmarca dentro de un esfuerzo más amplio que busca, a medio plazo, tratamientos más efectivos y una atención sanitaria más integral para los pacientes.
Con motivo del Día Mundial del Parkinson, Osakidetza y Biobizkaia han organizado una jornada titulada Vivir con la enfermedad del Parkinson, que tendrá lugar el 20 de abril en el auditorio del Hospital Universitario Cruces.
El objetivo es crear un espacio de participación activa para pacientes y familiares, donde puedan dialogar directamente con profesionales que trabajan cada día en avances y terapias avanzadas.
También desde Biogipuzkoa, en colaboración con la asociación ASPARGI, se convoca una reunión con médicos, investigadores y enfermeras que atienden a personas con Parkinson; ese encuentro se celebrará el miércoles 15 de abril en el salón de actos del Hospital Universitario Donostia.
Además de estas iniciativas específicas, el Plan de Salud Euskadi 2030 promueve la inversión en investigación y desarrollo de nuevas terapias para las enfermedades neurodegenerativas, consolidando contratos mixtos de investigación y asistencia y aumentando progresivamente el presupuesto destinado a la prevención y tratamiento de estas patologías.
En resumen, la retina no es solo una parte del ojo: en Begipark se está utilizando como una pista para entender mejor el Parkinson y para construir, poco a poco, un sistema de salud más proactivo y adaptado a cada persona, con un horizonte de mejoras que esperan traducirse en diagnósticos más precoces y tratamientos más eficaces en los próximos años.