La estación de Bedia, integrada en la línea Bilbao-Donostia, entra en servicio con vestíbulo para viajeros, una pasarela elevada que elimina el paso a nivel y un aparcamiento disuasorio. La inversión alcanza 2,9 millones de euros y se completaron mejoras en marquesinas e iluminación.

La Consejera de Movilidad Sostenible, Susana García Chueca, anunció hoy la puesta en marcha de la nueva estación de Bedia, que quedará plenamente operativa el próximo lunes 26 de enero.

La infraestructura, integrada en la red gestionada por Euskal Trenbide Sarea (ETS) en la ruta Bilbao-Donostia, se presenta como un salto cualitativo en seguridad y confort para los usuarios y para quienes llegan desde municipios cercanos.

En palabras de la responsable, la obra eleva la experiencia de viaje a través de espacios más modernos y accesibles, con el objetivo de fomentar la preferencia por el transporte público entre la población local y los viajeros procedentes de poblaciones limítrofes como Lemoa y Usansolo.\n\nLa obra ha introducido un vestíbulo para personas viajeras y ha conseguido eliminar el paso a nivel entre andenes mediante una pasarela peatonal elevada que cruza las vías a cinco metros de altura, conectando directamente el vestíbulo con el andén sur en dirección a Bilbao.

Este cambio facilita un cruce más seguro y cómodo, especialmente para personas con movilidad reducida o que transportan equipaje. El acceso al ascensor del andén orientado a San Sebastián queda directamente desde el interior del vestíbulo, y las torres de los ascensores presentan una estructura metállica con fachadas de vidrio, con la posibilidad de acceder a la pasarela a través de escaleras.\n\nEl edificio de viajeros, de planta única y techo a dos aguas, ocupa alrededor de 110 metros cuadrados y se organiza en un vestíbulo principal, flanqueado por dos cuartos de servicio de 9 metros cuadrados cada uno y una dependencia para la oficina del jefe de estación, además de instalaciones de la terminal.

En el vestíbulo se han instalado las máquinas expendedoras y validadoras de billetes, optimizando la operativa diaria y la experiencia de usuario.\n\nLa reconfiguración de la infraestructura ha incluido la renovación de las marquesinas de los andenes y una mejora en la iluminación, con el objetivo de aumentar la visibilidad nocturna y la seguridad.

En cuanto a la movilidad complementaria, la estación dispone de un aparcamiento disuasorio de 2.150 metros cuadrados, con 43 plazas de estacionamiento, dos de ellas preparadas para la recarga de vehículos eléctricos y otros dos para personas con movilidad reducida.

Además, se reserva un espacio para estacionamiento de bicicletas, tanto convencionales como eléctricas, favoreciendo la intermodalidad entre ferrocarril y transporte urbano.\n\nLa inversión total del proyecto asciende a 2,9 millones de euros, cifra que incluye, además, la renovación de las marquesinas de los andenes y la iluminación.

Este conjunto de mejoras forma parte de la estrategia regional de modernización de infraestructuras ferroviarias destinada a acelerar los desplazamientos interurbanos y a promover un transporte más sostenible.\n\nHistoricamente, Euskadi ha priorizado la inversión en infraestructuras de transporte para impulsar la movilidad sostenible y la conectividad entre ciudades y municipios de la red ferroviaria.

Proyectos como el de Bedia se enmarcan en un ciclo de renovación de estaciones intermedias y de adaptación de sus entornos para facilitar el tránsito multimodal y la accesibilidad universal.

En este contexto, la nueva estación pretende no solo servir a la población local, sino también convertir a Bedia en un nodo más atractivo para quienes viajan desde localidades cercanas hacia Bilbao y San Sebastián, reforzando la interconexión entre tren, transporte público urbano y servicios municipales.\n\nCon estas mejoras, la localidad busca incrementar la demanda de transporte público, reducir la dependencia del vehículo privado en trayectos cortos y, en última instancia, contribuir a una movilidad más inclusiva y respetuosa con el medio ambiente.

El equipo técnico y el alcalde de la localidad han destacado que la estación queda preparada para afrontar el crecimiento de usuarios en los próximos años, manteniendo unos estándares de seguridad y confort acorde con las necesidades de una red ferroviaria en constante modernización.