El Gobierno Vasco aprueba la Estrategia Vasca 2030 en materia de juventud, un marco transversal que alinea políticas, indicadores y presupuesto para favorecer la emancipación, el bienestar y la participación de las nuevas generaciones hasta 2030.
En Euskadi, el Consejo de Gobierno ha aprobado hoy la Estrategia Vasca 2030 en materia de Juventud, un marco de referencia que orientará la planificación y la coordinación de las políticas públicas dirigidas a la juventud en los próximos años.
Esta estrategia se enmarca en la Ley 2/2022 de Juventud y adopta un enfoque integral y transversal, con el objetivo de que la juventud sea considerada como presente y no solo como futuro.
La consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico ha destacado que cuidar el presente de la juventud es invertir en el futuro de Euskadi, fortaleciendo la cohesión social y los valores de la comunidad.
El diagnóstico que sustenta la Estrategia ofrece una fotografía de las condiciones de la juventud vasca: hay 329.093 personas entre 15 y 29 años, lo que representa el 14,9% de la población total, y la proporción de jóvenes de nacionalidad extranjera alcanza el 21,6%, el dato más alto de los últimos 15 años.
En materia de emancipación, la edad media de salida del hogar se sitúa en 29,8 años y la brecha con la edad que percibe la propia juventud como “ideal” supera los cinco años.
En vivienda, el acceso a vivienda libre continúa siendo una de las mayores barreras, con costes que consumen un porcentaje significativo del salario juvenil, ya sea en hipoteca o alquiler.
En bienestar y salud mental, en 2024 el 18,9% de los jóvenes de 15 a 29 años declaró haber sentido ansiedad o depresión durante las últimas cuatro semanas, con diferencias entre hombres y mujeres.
En el ámbito laboral, aunque la tasa de desempleo juvenil se ubica en torno al 10,9% en 2024, persisten rasgos de precariedad: 40% con contrato temporal, 32,2% con jornada parcial y un salario neto medio mensual de 1.564€ en el tramo de 18 a 34 años.
Una estrategia de país, transversal y basada en derechos. La Estrategia Vasca 2030 se configura como un instrumento autonómico de planificación estratégica: no sustituye los planes sectoriales, sino que los alinea, coordina y establece directrices para que todas las administraciones y departamentos incorporen objetivos compartidos.
El documento incorpora de forma transversal la perspectiva de género y el enfoque de interseccionalidad, y se ha construido en confluencia con marcos europeos y con la Estrategia de Juventud de la UE.
Tres ejes y diez áreas prioritarias. Con el fin de facilitar su operatividad, las líneas de intervención se han condensado en tres ejes y diez áreas, en consonancia con el V Plan Joven:
- Emancipación y Autonomía: Educación y formación para el empleo, Empleo, Vivienda.
- Bienestar e Identidad Cultural: Hábitos de vida y entornos saludables, Euskera, Cultura y ocio.
- Participación y Compromiso Social: Participación, Igualdad de mujeres y hombres, Diversidad y convivencia, Sostenibilidad medioambiental.
La Estrategia se integra funcional y programáticamente con la Estrategia Vasca 2030 para favorecer la emancipación juvenil, evitar duplicidades y reforzar la coherencia y el seguimiento.
En esa línea, propone un sistema de indicadores y objetivos, con metas como reducir la edad media de emancipación por debajo de los 28 años y elevar la tasa de emancipación por encima del 50%.
También contempla mejoras en salud mental (satisfacción mayor a 8), reducción de la prevalencia de ansiedad y depresión, y metas en igualdad, participación, sostenibilidad y hábitos saludables.
El seguimiento se articulará mediante informes anuales, remisión al Parlamento Vasco en materia de transparencia y rendición de cuentas, y una evaluación final durante el periodo de vigencia.
Recursos y financiación. Aunque la Estrategia no centraliza el presupuesto, se estima un gasto global de 2.350 M€ para el periodo 2026-2030, de los cuales 550 M€ corresponde al Departamento de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico y 1.800 M€ al resto de departamentos y entidades. Este marco presupuestario busca garantizar una movilización coordinada de actuaciones alineadas con la Estrategia, reduciendo duplicidades y mejorando la eficiencia en la intervención pública.
La perspectiva histórica de las políticas de juventud en Euskadi, basada en la Ley de Juventud y en la experiencia acumulada de años previos, aporta un terreno sólido para avanzar hacia una participación más amplia, una mayor empleabilidad de los jóvenes y una cohesión social reforzada en toda la comunidad.