La consejera de Movilidad Sostenible detalla el calendario del nuevo Topo en el Parlamento: pruebas, inauguraciones escalonadas y la promesa de una movilidad más rápida y conectada en Donostia y Gipuzkoa.
En Euskadi, la consejera de Movilidad Sostenible, Susana García Chueca, explicó este viernes en el Parlamento el calendario para la llegada del nuevo Topo.
Según la titular, la variante soterrada entre Altza y Galtzaraborda ya está en su fase final, al igual que la pasante soterrada en San Sebastián que contará con tres estaciones nuevas en el centro, en Amara y en Benta Berri.
La apertura de estas piezas clave marca un antes y un después para la movilidad en Donostia y en Gipuzkoa.
Calendario detallado: se adelanta la entrada en servicio del tramo Altza‑Galtzaraborda antes del parón estival en agosto; las tres estaciones de San Sebastián quedarán operativas a finales de otoño, según García Chueca.
Aseguró que la puesta en marcha del Topo está más cerca que nunca y que permitirá a la ciudadanía moverse con mayor facilidad y con frecuencias más altas.
Sobre el estado de la obra, la consejera indicó que está centrada en rematar los vestíbulos para distribuir de forma eficiente a las personas entre los andenes de la estación central; en paralelo se trabajan la catenaria y las vías, las instalaciones y lo relativo a la señalización y la seguridad.
El objetivo es que Euskotren pueda entrar a realizar pruebas, formar a los profesionales de la conducción en el nuevo trazado y poner en marcha el servicio, de forma escalonada y coordinada.
El Gobierno Vasco ha financiado al 100% esta intervención, y se cuenta con la colaboración de Eus kal Trenbide Sarea y de las empresas que participan en las obras.
Este proyecto se presenta como una pieza central de la estrategia de movilidad de la región, orientada a mejorar la conectividad entre Donostia y el resto del territorio, reducir tiempos de viaje y aumentar la frecuencia de los trenes.
De hecho, las dos grandes infraestructuras que componen el paquete —la variante soterrada Altza‑Galtzaraborda y la pasante soterrada en San Sebastián con sus tres estaciones— se han venido describiendo como avances cruciales para convertir la red de Euskotren en un sistema de mayor capacidad y conexión.
Para entender el momento, conviene mirar también el marco histórico. Durante años Gipuzkoa ha buscado una solución de alta capacidad para conectar Donostia con los municipios limítrofes y para aliviar los cuellos de botella en Amara y Altza.
Este Topo cierra un ciclo de inversiones que se han ido gestando en la planificación regional y que ahora ven la luz gracias a la coordinación entre el Gobierno Vasco, Euskotren y Eus kal Trenbide Sarea.
A efectos prácticos, el objetivo es que, a partir de este año, se empiecen a ver avances reales en frecuencias y tiempos de viaje, con la meta de consolidar el servicio en 2026, como horizonte estimado para la operación comercial plena.
La consejera cerró su intervención agradeciendo a la ciudadanía por la paciencia durante las obras, al equipo de Eus kal Trenbide Sarea y a las empresas que trabajan en el proyecto por su profesionalidad y solvencia técnica.
Este tipo de iniciativas, remarcó, no solo modernizan la red sino que también impulsan una movilidad más sostenible para todo Gipuzkoa y para Donostia, conectando barrios y municipios con una red ferroviaria más eficiente y confiable.