Inaugurada la nueva instalación en Murga (Aiaraldea), esta planta triplica la capacidad productiva de madera aserrada y refuerza la estrategia forestal vasca para 2030, con inversión público-privada, integración cooperativa y empleo en la región.

En Euskadi, la inauguración de la nueva instalación de ETORKI y Lana en Murga, en el valle de Ayala, marca un salto cualitativo para la cadena de valor de la madera y para la economía de la comarca.

Esta planta permite triplicar la capacidad de producción de madera aserrada, pasando de 80.000 a 300.000 metros cúbicos anuales, con un enfoque claro en la madera de pino radiata, un recurso clave para la construcción y la industria de embalajes sostenibles.

La intervención, impulsada entre 2022 y 2026, ha movilizado una inversión superior a los 67 millones de euros. De esa cantidad, más de 12 millones proceden del Gobierno Vasco a través de los programas Handitu y Handitu Egurra, una aportación que busca reforzar la competitividad de ETORKI y Lana y ampliar su impacto positivo en el entorno.

Este impulso público-privado se enmarca en una estrategia más amplia para la región y para Euskadi en su conjunto, orientada a una economía basada en la sostenibilidad, la proximidad y la innovación.

La nueva instalación se sitúa junto a la planta existente en una parcela de 95.000 metros cuadrados y está equipada con tecnología avanzada para el procesamiento integral de la madera. Desde la entrada del tronco hasta su transformación, la planta optimiza procesos, reduce pérdidas y facilita la generación de productos de mayor valor añadido, contribuyendo así a una cadena de valor más eficiente y a menos dependencia de recursos importados.

La ampliación se enmarca en la estrategia de integración dentro del Grupo Mondragón, al fortalecer la cooperación entre ETORKI y Lana con LANA S.

Coop. Esta alianza busca ganar escala, mejorar la eficiencia y promover la innovación dentro del ecosistema cooperativo, respondiendo a demandas emergentes como la construcción industrializada en madera y soluciones de embalaje sostenibles.

A nivel territorial, la inversión activa el Valle de Ayala como polo industrial vinculado al sector forestal-madera, generando empleo directo e indirecto y dinamizando servicios complementarios como logística, mantenimiento y gestión forestal.

Este movimiento económico se alinea con el Plan Estratégico de la Madera de Euskadi (PEMA), que prioriza el abastecimiento de proximidad, la trazabilidad y la certificación forestal, además de fomentar la valorización integral de un recurso renovable.

Con estas infraestructuras, Euskadi fortalece su posición como uno de los territorios con mayor capacidad de transformación de madera en el sur de Europa, avanzando hacia un modelo productivo que conjuga industria, sostenibilidad y desarrollo territorial.

El Lehendakari Imanol Pradales, junto a la consejera Amaia Barredo, subrayó la importancia de la industria forestal para mantener vivos los bosques y contribuir a la lucha contra el cambio climático, destacando que el tejido empresarial vasco es único en su recorrido desde el aprovechamiento de monte hasta la primera y segunda transformación.

La nueva planta, además, llega en un momento en que las administraciones y las diputaciones reforzaban su labor para apoyar a zonas rurales con contextos familiares difíciles, en una región que está demostrando que la economía puede crecer sin perder de vista la sostenibilidad y la cohesión social.

En definitiva, se trata de una apuesta por una Euskadi más competitiva, con empleo de calidad y un sector forestal que mira al futuro sin perder de vista su historia y su patrimonio natural.