Análisis detallado de la aprobación del Plan Estratégico del Euskera y de las medidas complementarias anunciadas por el Gobierno Vasco, con foco en la normalización del euskera, inversión energética y apoyos a empleo, cultura y economía rural.
En Euskadi, el Gobierno ha dado un paso importante al aprobar el Plan Estratégico del Euskera, un documento que pretende llevar la lengua vasca desde el conocimiento que ya existe en la sociedad hacia un uso cotidiano y extendido en todos los ámbitos.
El plan identifica cuatro grandes objetivos: ampliar el conocimiento del euskera, fomentar su uso real, mejorar su prestigio social y, como pilares, recoger y analizar datos sobre la lengua.
Todo ello se despliega a través de 11 ejes estratégicos que cubren desde la competencia lingüística y la transmisión intergeneracional, hasta el ocio organizado, el ámbito público y el privado, las zonas de uso y la presencia en medios y el entorno digital.
La vicepresidenta primera y consejera de Cultura y Política Lingüística, Ibone Bengoetxea, insistió en que hay más gente que habla euskera que nunca, pero el gran reto es su utilización en la vida diaria.
Con ese diagnóstico, el objetivo del plan es dar ese salto cualitativo que va de la mera posesión de conocimiento al uso activo de la lengua en casa, en el trabajo, en la escuela y en las actividades de ocio.
Este impulso lingüístico se enmarca en la estrategia Jauzia Gara, que organiza los esfuerzos del Gobierno para situar el futuro del euskera en tres columnas: consolidación de las políticas públicas, creación de condiciones para que el euskera se use, y fortalecimiento del vínculo emocional de la ciudadanía con la lengua.
El plan presentado forma parte del primer eje y está alineado con los compromisos del Programa de Gobierno y del marco estratégico Aroa.
A la vez que se densifica la agenda lingüística, Euskadi avanza en su hoja de ruta energética. El consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, Mikel Jauregi, ha anunciado las zonas de actuación prioritaria para el Ente Vasco de la Energía (EVE) hasta 2030, con inversiones orientadas a desplegar grandes plantas eólicas y fotovoltaicas.
El objetivo es duplicar la potencia de generación renovable para acercarse a la autonomía energética, con más seguridad de suministro, competitividad industrial y bienestar social.
La idea es que Euskadi genere una parte cada vez mayor de su electricidad de forma autoconsumida y propia, reduciendo la dependencia de energía externa y fortaleciendo la resiliencia ante shocks geopolíticos.
El Gobierno, a través del EVE y en colaboración público-privada, invertirá 80 millones de euros hasta 2030 para proyectos eólicos y fotovoltaicos.
Se prevé que estas iniciativas añadan aproximadamente 450 MW a la potencia existente, complementados por un incremento de 300 MW en autoconsumo previsto para 2030.
Con ello, la generación eléctrica propia podría escalar del 7,9% al 15% de la demanda, una cifra que marca una transición notable hacia una mayor autosuficiencia energética.
En el ámbito administrativo, la portavoz de Gobernanza, Maria Ubarretxena, explicó el inicio de la nueva era de Ofertas Públicas de Empleo (OPE), con un formato renovado centrado en la evaluación de competencias.
Las convocatorias iniciales abarcarán 15 categorías y 44 escalas de personal, con 1.739 plazas previstas, aunque el total podría aumentar conforme se vayan desarrollando los procesos. El objetivo es que la selección no dependa solo de conocimientos teóricos, sino de la capacidad y habilidades necesarias para cada puesto. Las personas interesadas pueden consultar temarios actualizados en la web del Instituto Vasco de Administración Pública.
Entre las medidas para el fomento del euskera también figura la convocatoria LANHITZ, destinada a reforzar su uso y presencia en el sector privado.
Para este año, la partida asciende a 2,5 millones de euros, un 13,6% más que en la ejercicio anterior, con un mes de plazo para presentar solicitudes a partir de la publicación de la orden en el BOPV.
En el ámbito de las artes plásticas y visuales, el Gobierno ha aprobado una convocatoria para 2026 con un presupuesto de 592.000 euros, aumentando la inversión en estas artes un 23% desde el inicio de la legislatura para reforzar el Sistema Vasco de las Artes. El plazo para solicitar estas ayudas es de un mes desde la publicación.
Asimismo, el Consejo aprobó la distribución de 37 millones de euros para las Ayudas de Emergencia Social (AES), dentro de un crédito total de 41,5 millones de euros para 2026 recogido en la Ley de Presupuestos.
Estas ayudas no periódicas cubren gastos esenciales para personas en situación de vulnerabilidad, como alquileres, suministros y necesidades básicas, entre otros conceptos.
Una parte del crédito se distribuirá en una segunda orden.
En apoyo al medio rural, se ha activado la convocatoria LEADER 2026, dotada con más de 6,39 millones de euros, para impulsar emprendimiento, inversiones no agrarias y diversificación de la actividad económica rural.
Las cuatro líneas de ayuda están pensadas para favorecer la creación de nuevas empresas, la modernización de negocios y la habilitación de espacios que permitan novas actividades económicas.
La cosecha en verde del viñedo para 2026 contará con alrededor de 2,15 millones de euros, con el objetivo de estabilizar el sector y evitar desequilibrios de mercado.
Las ayudas se dirigen a viticultores y viñedos destinados a la elaboración de uva para vinificación en la comunidad autónoma, con plazo de solicitud desde la publicación y hasta el 29 de abril de 2026.
En materia de liquidez para el sector agrario, Euskadi refuerza la cooperación con entidades financieras (CaixaBank y Laboral Kutxa, sumándose a Rural Kutxa) para posibilitar anticipos de las ayudas de la PAC desde el momento de la Solicitud Única.
Esto facilita la planificación de gasto en insumos, campañas y mantenimiento, reduciendo tensiones de tesorería hasta que se materialicen los pagos.
Otra línea de acción apunta a la proyección internacional de la investigación vasca: se ha aprobado una convocatoria de 400.000 euros para la organización de congresos y reuniones científicas a lo largo de 2026, con dos modalidades y financiación en dos semestres de 200.000 euros cada uno. Los beneficiarios serán miembros de la Red Vasca de Ciencia, Tecnología e Innovación, y los congresos pueden alcanzar hasta 20.000 euros para eventos internacionales.
Por último, el Consejo ha cerrado un convenio con Bilbao Ekintza para la cesión gratuita de 39 barreras de bloqueo utilizadas en eventos, como las que se emplearon para la final de la UEFA Europa League celebrada el 21 de mayo de 2025 en San Mamés.
Este acuerdo simplifica la seguridad y la logística en grandes eventos, fortaleciendo la cooperación entre la Ertzaintza y Bilbao Ekintza.
Estas medidas, que abarcan desde la normalización lingüística y la inversión en cultura hasta la energía y la economía rural, reflejan una estrategia amplia para nuevas dinámicas de desarrollo social y económico en Euskadi.
El conjunto de acciones, de continuidad y expansión, se apoya en un marco histórico de políticas públicas orientadas a fortalecer la autonomía y la cohesión de la comunidad a través de la lengua, la ciencia y la economía local.