El XXII Congreso Zahartzaroa reúne a 150 expertos y 40 ponentes en Donostia para analizar el modelo residencial vasco, la fragilidad, la demencia e innovaciones en la atención a mayores, con miras a la década 2020-2030.

En Euskadi se está celebrando el XXII Congreso Zahartzaroa, organizado por la Asociación Vasca de Geriatría y Gerontología, que comenzó ayer y se clausura hoy en el espacio Olarain de Donostia.

Un encuentro de 150 expertos y unas 40 ponentes que llega con la idea de desentrañar las claves para que la vida de las personas mayores sea de mejor calidad hasta 2030.

Durante estas dos jornadas se analizan en profundidad el modelo residencial vasco, la fragilidad asociada a la edad avanzada, la demencia y las innovaciones que están cambiando la forma de cuidar a quien ya ha vivido muchas etapas de la vida.

El congreso reúne a profesionales del ámbito sanitario, social y comunitario, además de representantes institucionales, investigadores y entidades que trabajan en envejecimiento y cuidados de larga duración; todos ellos con la mirada puesta en los retos que traerá la próxima década.

En la jornada de apertura, la consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico subrayó que, gracias al esfuerzo de muchas personas y a la colaboración entre movimientos sociales, asociaciones y administraciones, las personas que hoy tienen 70 años o más cuentan hoy con mejores hábitos, derechos y una calidad de vida superior a la de años atrás.

También apuntó que todo esto ha sido posible gracias a avances en el ámbito social, al asociacionismo y al impulso procedente de la innovación, la academia y la investigación.

La consejera recordó, además, que el Gobierno Vasco presentó recientemente la Estrategia Vasca con las Personas Mayores, basada en el principio de que las personas en esa etapa pueden transitar con bienestar, vivir de forma plena y sentirse parte de la comunidad.

Este marco estratégico forma parte de la trayectoria histórica de Euskadi en políticas de envejecimiento, que ha ido reforzándose con la atención a domicilio, la prevención y la mejora de la cobertura de servicios para mayores.

Hoy, Emilio Sola, asesor de Política Departamental del Departamento de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico, ofrecerá una ponencia sobre el futuro del modelo residencial vasco, analizando si las residencias deben ser solo un lugar de refugio o un sistema de apoyo que se coordine con la atención en casa, la rehabilitación y el soporte social para que las personas mayores mantengan su autonomía tanto como sea posible.

Más allá de la parte institucional, el Zahartzaroa sirve como barómetro de cómo cambia la realidad de las personas mayores: viven más años, con mayor diversidad de necesidades, y exigen respuestas que combinen cuidado en el hogar, apoyo comunitario y opciones residenciales flexibles.

En el contexto europeo, la creciente proporción de población mayor impulsa a Euskadi y al conjunto del Estado a afinar políticas que promuevan la autonomía, la prevención de la dependencia y una atención de calidad a lo largo de toda la experiencia de envejecimiento.

Este congreso, ya consolidado como referente en la materia, continúa siendo un espacio clave para revisar avances, compartir experiencias y delinear estrategias que puedan convertirse en acciones concretas para mejorar la vida de las personas mayores de Euskadi y de España en los próximos años, con especial atención a la coordinación entre servicios sociales, sanitarios y comunitarios para responder a una realidad que no deja de evolucionar.