El Gobierno Vasco aprueba un Plan Anual de Inversiones que destina 332 millones de euros a reforzar la red de distribución en Euskadi entre 2027 y 2029, con mayor foco en la capacidad para la industria, la movilidad eléctrica y las viviendas nuevas.
En Euskadi, la distribución de la energía eléctrica va a dar un salto importante en los próximos años. i-DE, la filial de Iberdrola encargada de la red de distribución, presentó al Gobierno Vasco un Plan Anual de Inversiones para el periodo 2027-2029 que asciende a 332 millones de euros.
La noticia llega en un momento clave: la planificación de Redes Eléctricas 2025-2030 ha logrado subir en más de un 40% la potencia de la red de transporte de Euskadi, y ahora toca asegurar que la red de distribución pueda cargar con esa energía y llevarla de forma fiable hasta los hogares, las fábricas y los coches que se cargan en la calle.
Ya para 2027, se esperan más de 110 millones de euros disponibles, un volumen que marca un hito en la estrategia de electrificación y descarbonización de la región.
El reparto de la inversión es claro: el 75% se destina al desarrollo y a la repotenciación de la red de distribución eléctrica, es decir, a aumentar su capacidad y su resistencia ante picos de demanda; el 25% restante se orienta a la modernización y digitalización de las infraestructuras existentes.
Este enfoque busca que la red sea más flexible y capaz de incorporar nuevas demandas energéticas y tecnologías emergentes, como la electrificación del transporte y la acogida de un mayor número de viviendas nuevas.
En la práctica, estas mejoras deben facilitar que la electricidad llegue con seguridad y calidad al conjunto de consumidores, desde una gran fábrica hasta una vivienda aislada o un comercio local.
La iniciativa no sólo nace de la mano de la empresa; es el resultado de un trabajo conjunto entre el Gobierno Vasco, i-DE y otros actores del sector eléctrico.
El Plan cuenta con la planificación de redes de Euskadi para 2025-2030 y se enmarca en la necesidad de coordinar adecuadamente las redes de transporte, distribución y generación para que cada inversor vea reflejada su energía en el suministro final.
En palabras de las autoridades, la correcta coordinación entre estos nodos es esencial para que las inversiones públicas y privadas se traduzcan en un suministro eléctrico suficiente, seguro y de calidad para toda la sociedad vasca.
A pesar de este impulso, el propio Gobierno Vasco advierte de que, aunque el esfuerzo inversor es significativo, no es suficiente por sí solo. El ritmo de desarrollo de la red de distribución debe seguir aumentando en los próximos años para acompañar el crecimiento previsto de la demanda.
Por ello, además de las inversiones previstas, se insiste en la necesidad de avanzar en la aprobación definitiva de la planificación de la red de transporte y en la adecuación del marco regulatorio de retribuciones para las empresas distribuidoras.
Solo con un marco incentivador y estable se podrá acelerar la construcción de infraestructuras eléctricas que faciliten la electrificación y la descarbonización de la industria vasca.
Este contexto no surge de la nada: Euskadi tiene una larga tradición de impulsar su tejido industrial y de liderar procesos de modernización energética.
A lo largo de las últimas décadas, la región ha ido integrando mejoras en la red para soportar un crecimiento productivo cada vez más apoyado en la energía de bajo carbono.
La inversión anunciada por Iberdrola se inserta, así, en una trayectoria de transición energética que busca que la electricidad llegue a donde se necesita, con mayor fiabilidad y a precios competitivos, al tiempo que se avanza hacia un modelo más sostenible y menos dependiente de combustibles fósiles.
En resumen, el plan 2027-2029 representa una pieza clave para sostener la competitividad industrial de Euskadi, mejorar la calidad del suministro y acelerar la descarbonización del tejido productivo y del transporte.
Es, a la vez, una señal de confianza en el compromiso público-privado con el objetivo de una Euskadi más eficiente, segura y abierta a nuevas oportunidades económicas.