El Gobierno Vasco presenta el Modelo EVE y las Zonas de actuación prioritaria hasta 2030 para promover grandes desarrollos renovables, duplicar la generación propia y mejorar la seguridad energética.
En Euskadi, el Gobierno Vasco ha puesto sobre la mesa un plan para acercarse a la autonomía energética mediante la generación de electricidad renovable producida en territorio.
El marco, denominado Modelo EVE, identifica las Zonas de actuación prioritarias hasta 2030 para desplegar grandes instalaciones de generación eólica y fotovoltaica.
Con este paso, la comunidad aspira a duplicar su capacidad de generación eléctrica renovable y reducir la vulnerabilidad ante shocks externos, mejorando la seguridad de suministro, la competitividad industrial y el bienestar social.
El consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, Mikel Jauregi, explicó que, a través del EVE y con la colaboración público-privada, el Gobierno Vasco invertirá 80 millones de euros con socios industriales hasta 2030.
La previsión es que estos proyectos de eólica y fotovoltaica sumen unos 450 MW de potencia adicional. A ello se suma un incremento previsto de 300 MW de autoconsumo para 2030, con lo que la generación propia podría doblar su peso, pasando del 7,9% actual al 15% aproximado del consumo.
El modelo pone en marcha criterios para priorizar ubicaciones: recurso disponible (sol o viento), viabilidad ambiental y urbanística, proximidad a una subestación eléctrica (a menos de 15 km) y viabilidad comercial del proyecto.
A partir de estos criterios se construyen tres mapas públicos que guían la actuación del EVE: un mapa de zonas viables ambiental y urbanísticamente, otro que identifica las zonas próximas a la red eléctrica para facilitar evacuación, y un tercero que señala las Zonas de actuación prioritaria hasta 2030.
En conjunto, buscan concentrar el despliegue en lugares con alto recurso, menor afección, buena conexión a la red y potencial económico suficiente. El objetivo es orientar la coinversión y dejar preparados proyectos maduros para 2026‑2030, con un calendario escalonado y en diálogo con las administraciones locales.
Entre los proyectos tractor se citan el Parque Eólico de Labraza (40 MW) y la planta fotovoltaica de Ekienea (108 MW), que será la mayor de Euskadi.
Estos hitos rompen casi dos décadas sin grandes parques eólicos de gran tamaño —el último fue Badaia, de 50 MW— y hacen buena la continuidad con referencias como Ekian (24 MW, 2020) en solar.
Euskadi parte de una situación en la que la generación eléctrica renovable autóctona representaba, en 2024, apenas un 7,9% del consumo, frente a cerca del 47% de media en la Unión Europea, dato que subraya la necesidad de un impulso mayor para acercar la región a estándares continentales.
El nuevo enfoque busca combinar autoconsumo de tamaño medio y pequeño con grandes desarrollos eólicos y fotovoltaicos en emplazamientos idóneos, para lograr más energía limpia y más seguridad energética.
En el eje de Autonomía Estratégica, el Gobierno Vasco incluye la coinversión de grandes proyectos renovables dentro del marco del escudo industrial, dotado con 215 millones de euros para fortalecer la resiliencia del sistema energético.
Los tres mapas descritos no son solo demarcaciones; son herramientas para planificar inversiones, reducir plazos y coordinar actuaciones con autoridades locales.
En resumen, el plan EVE propone un despliegue realista y racional, con impacto local positivo: más autonomía, más renovables en los mejores lugares y una red más robusta ante futuros retos energéticos.
Más información: Web EVE.