Cobertura de la entrega de premios de la XXII Olimpiada Matemática de Euskadi, con la participación de 2.386 alumnos de 93 centros, y declaraciones de la consejera de Educación y de EMIE 20+11.
Vitoria-Gasteiz, 5 de junio de 2026. En Lakua, la sede del Gobierno Vasco, se ha celebrado la entrega de premios de la XXII Olimpiada Matemática de Euskadi, que lleva el nombre de Eduardo Chillida.
Allí se reunieron los y las finalistas, acompañados por sus familias y profesorado, tras una edición en la que participaron 2.386 estudiantes de 93 centros educativos de Euskadi. La cita fue un acto de reconocimiento a quienes han destacado por su capacidad de razonar y buscar soluciones, más allá de la rapidez de las respuestas.
En la jornada participaron también representantes institucionales y expertos vinculados a la difusión de la cultura científica.\n\nLa Olimpiada, organizada por la Sociedad de Profesorado de Matemáticas de Euskadi EMIE 20+11, está diseñada para fomentar el interés por las matemáticas entre el alumnado de 2º de ESO mediante pruebas centradas en razonamiento lógico, creatividad y resolución de problemas.
Los ejercicios se plantean a partir de situaciones de la vida diaria, para estimular el razonamiento, la imaginación y la búsqueda de soluciones cuando el camino más directo no funciona.\n\nEn esta edición la primera fase reunió a 2.386 estudiantes de 93 centros educativos de Euskadi; posteriormente, 214 alumnas y alumnos de 82 centros tomaron parte en la segunda fase celebrada el pasado 9 de mayo.
A lo largo de las distintas fases, el alumnado participante ha tenido que resolver cuatro problemas diseñados por la Comisión Organizadora de EMIE 20+11, vinculados a áreas como la aritmética, el álgebra, la geometría y la lógica o la estrategia.
Los ejercicios se presentan con contextos cercanos y cotidianos, con el objetivo de fomentar el razonamiento, la creatividad y la capacidad de buscar soluciones incluso cuando el primer intento falla.\n\nLa convocatoria de la Olimpiada Matemática “Eduardo Chillida” se realiza cada año a través de la EMIE 20+11, que contacta con los centros de Educación Secundaria de Euskadi para abrir el proceso de inscripción y participación.
Son los propios centros los encargados de seleccionar al alumnado que accede a la fase final, con un máximo de tres estudiantes por centro, tras la celebración de una fase escolar previa organizada siguiendo las directrices de la Comisión Organizadora.\n\nDurante su intervención, la consejera de Educación, Begoña Pedrosa, felicitó a las alumnas y alumnos premiados y señaló: 'Vivimos en una época en la que todo parece ocurrir cada vez más rápido, pero entender, comprender y pensar siguen necesitando tiempo.
Y precisamente eso es lo que esta Olimpiada reconoce y pone en valor'. Pedrosa subrayó que 'las matemáticas no premian la ocurrencia rápida ni la respuesta más vistosa, sino la capacidad de comprender, de mirar otra vez y de buscar otro camino cuando el primero no funciona'.
En ese sentido, añadió que, más allá de los premios, 'lo verdaderamente importante es la curiosidad, las ganas de comprender y la satisfacción de encontrar soluciones a problemas que parecían imposibles'.
Por último, agradeció el trabajo del profesorado, 'porque detrás de cada uno de estos chicos y chicas hay personas que han sabido acompañar y alimentar esa curiosidad', así como el apoyo de las familias, a quienes dejó constancia de que tienen 'motivos para sentirse orgullosas, no solo por el resultado, sino porque sus hijos e hijas han descubierto a una edad muy temprana la satisfacción de comprender'.\n\nPor su parte, Alex Aginagalde, presidente de EMIE 20+11, destacó la satisfacción de la Sociedad por la buena acogida y el éxito de esta XXII edición, y agradeció el apoyo de las entidades y personas implicadas en la organización, entre ellas el Departamento de Educación, los miembros de EMIE y los centros de Secundaria.\n\nLAS PERSONAS PREMIADAS\nPrimeros premios: Peru Santos Barranco, Deutsche Schule San Alberto Magno (Gipuzkoa) y Jon Torrontegi Etxaburu, Colegio Andrés de Urdaneta (Bizkaia).
Se encargarán de representar a Euskadi en la XXXV Olimpiada Matemática Estatal Junior, que se celebrará en Lugo del 24 al 27 de junio.\nTercer y cuarto premio: Saúl Garcia Comino, Murgia BHI (Araba) e Ibai Martin Gonzalez, Zabalgana BHI (Araba). Además: Liam Aguilar Duque, Orereta Ikastola (Gipuzkoa); Nerea Ariznabarreta Benito, IES Los Herrán BHI (Araba); Giulia Conde Luise, Colegio Patronato Santa Eulalia Ikastetxea (Bizkaia); Eneko Durántez Gonzalez, Zabalgana BHI (Araba); Lier Imaz Arrondo, Beasain BHI (Gipuzkoa); Ekhine Jimenez Alberdi, Zubiri Manteo BHI (Gipuzkoa); Noa Sardon Obispo, Colegio El Regato (Bizkaia); Jon Zubia Llavina, Lizardi BHI (Gipuzkoa).\nEl acto ha finalizado con la conferencia “Datuek azaltzen diguten mundu ezezaguna”, impartida por la profesora de la EHU Leire Garmendia y dirigida al alumnado participante, profesorado y familias.\n\nDATOS HISTÓRICOS Y CONTEXTO\nDetrás de esta cita hay una trayectoria que va más allá de la mera entrega de premios. La Olimpiada Matemática de Euskadi forma parte de una tradición que, desde hace años, busca consolidar el gusto por las matemáticas en la enseñanza secundaria y detectar el talento joven para la ciencia.
EMIE 20+11, que organiza la prueba, ha ido fortaleciendo la cooperación entre centros y familias, fomentando una cultura de pensamiento crítico y resolución de problemas basada en el razonamiento, la paciencia y la perseverancia.
En este marco, la colaboración con instituciones culturales como el museo Chillida Leku, representado en esta edición por Nausica Sánchez, responsable de Educación e Investigación del museo, sirve para enriquecer el aprendizaje con enfoques multidisciplinares.
Cabe recordar que el nombre de la Olimpiada honra la figura de Eduardo Chillida, uno de los escultores más emblemáticos del País Vasco, cuyo legado cultural aporta a Euskadi una identidad que valora la creatividad y el esfuerzo intelectual.
Todo ello, unido al impulso de la educación científica pública, refuerza la idea de que Euskadi apuesta por una educación de calidad que se mide también en la curiosidad aprendida, no solo en la nota final.