El Gobierno Vasco aprueba una convocatoria de 25,3 millones de euros para centros concertados con el fin de recolocar al profesorado, mantener el empleo y facilitar el relevo generacional ante la caída de la matrícula.
El Gobierno Vasco ha aprobado una nueva convocatoria de ayudas pensada para los centros educativos privados concertados ante la bajada de alumnado, con el objetivo de mantener el empleo, facilitar la recolocación del profesorado y asegurar que los centros funcionen con normalidad durante los cursos 2024-2025 y 2025-2026.
La idea es ayudar a las escuelas a gestionar los cambios que trae consigo la disminución de la demanda educativa sin perder calidad ni proximidad al alumnado.
En la práctica, se busca que los docentes no se queden sin empleo ni se fracturen equipos que ya funcionan bien, a la vez que se facilita la entrada de profesorado más joven para responder a los retos de la enseñanza actual.\n\nLa medida implica, entre otras cosas, apoyar la recolocación de aquellos docentes que han perdido su plaza a causa de la reducción de aulas derivada del descenso de la matrícula.
Cuando no sea posible recolocar a alguien, el Departamento de Educación cubrirá las indemnizaciones correspondientes. Además, la convocatoria cubre costes laborales que quedan fuera del módulo estándar del concierto educativo, es decir, gastos que surgen en estas circunstancias y que no se contemplan en el esquema habitual de financiación.
Todo ello se enmarca en una estrategia para minimizar el impacto laboral de la evolución demográfica y garantizar la estabilidad de los equipos docentes, elemento clave para el buen funcionamiento de los centros y, en definitiva, para una educación cercana y de calidad.\n\nLa convocatoria también apuesta por el relevo generacional en las plantillas mediante las jubilaciones parciales asociadas a contratos de relevo. En concreto, el Departamento de Educación cubrirá los sobrecostes de Seguridad Social derivados de estos contratos de relevo y busca facilitar la entrada de profesorado más joven, con el fin de mantener equipos preparados para afrontar los cambios educativos que se avecinan.
Este aspecto refuerza la visión de un sistema educativo dinámico, capaz de adaptarse sin perder rigor profesional ni capacidad de respuesta ante las necesidades de alumnado.\n\nEn cuanto a la cobertura temporal, la convocatoria cuenta con una dotación económica de 25.301.710 euros para atender las situaciones generadas durante los cursos 2024-2025 y 2025-2026. No se trata de una nueva línea de ayudas, sino de la actualización de una convocatoria ya existente para adecuarla a estos cursos y a su financiación plurianual.
La financiación tendrá carácter plurianual entre 2026 y 2029, ya que parte de los costes ligados a las jubilaciones parciales vinculadas a contratos de relevo se prolongan hasta que el profesorado accede a la jubilación total.\n\nUna parte fundamental de la medida es su orientación a las enseñanzas concertadas no universitarias de Euskadi (Educación Infantil, Primaria, ESO, Bachillerato y Formación Profesional) en las que se imparte docencia curricular.
Se busca, por tanto, no solo conservar el empleo sino también garantizar que la experiencia de los docentes de mayor trayectoria se combine con la energía y las ideas de las nuevas generaciones, de modo que la atención educativa siga siendo cercana y de calidad.\n\nUna lectura histórica ayuda a entender por qué estas medidas tienen sentido. En Euskadi, como en buena parte de España, la natalidad ha seguido una trayectoria descendente en los últimos años, lo que se ha traducido en una menor matrícula en los centros.
Ante este escenario, las autoridades educativas han ido diseñando respuestas graduales para gestionar la transición sin sobresaltos, priorizando la estabilidad de los centros y la continuidad educativa.
La convocatoria actual encaja en ese esfuerzo continuado por adaptar el sistema educativo a la evolución demográfica, manteniendo el alumnado en el centro y fortaleciendo a los docentes que sostienen las aulas.\n\nEn resumen, estas ayudas buscan un triple objetivo: evitar la pérdida de empleo en un contexto de menor alumnado, facilitar el relevo generacional mediante estructuras de jubiliación parcial y contratos de relevo, y asegurar que los centros concertados continúen funcionando con estabilidad y con la calidad educativa que caracteriza al sistema vasco.
Es, en definitiva, una respuesta planificada ante el reto demográfico que quiere situar al alumnado en el centro, con equipos docentes estables y preparados para afrontar los cambios de los próximos años.