La reunión institucional en Bilbao subraya el impulso de la economía social como motor de crecimiento inclusivo y resiliente, en el marco de la conmemoración del legado de José María Arizmendiarrieta, con la participación de la Alianza Cooperativa Internacional y representantes regionales.
En Euskadi, una reunión institucional entre el Vicelehendakari y consejero de Economía, Trabajo y Empleo del Gobierno Vasco, Mikel Torres, y el director general de la Alianza Cooperativa Internacional, Jeroen Douglas, tuvo lugar hoy en las instalaciones de AS Fabrik en Bilbao.
El encuentro, enmarcado en la conmemoración del 50 aniversario del legado de José María Arizmendiarrieta, puso énfasis en el papel que juega el cooperativismo como motor económico y social capaz de impulsar un modelo más inclusivo, más resiliente y orientado al bienestar de la ciudadanía.
De este modo, se reforzó la colaboración institucional entre el Gobierno Vasco y la Alianza Cooperativa Internacional y se compartieron experiencias sobre los retos actuales del movimiento cooperativo: la transformación industrial, la transición digital, la sostenibilidad y la necesidad de atraer talento joven hacia Euskadi.
A través de estas intervenciones, el Departamento de Economía, Trabajo y Empleo reiteró su compromiso con el impulso de la economía social como palanca estratégica para avanzar hacia un modelo que combine crecimiento económico con cohesión social, igualdad de oportunidades y protección del entorno.
En la cita también participó Elena Pérez Barredo, viceconsejera de Trabajo y Seguridad Social, quien aportó mirada técnica y de política pública para el impulso de iniciativas cooperativas y de empleo de calidad.
Además, acompañaron a las autoridades regionales Rosa Lavín, presidenta de Konfekoop, y Mikel Larrea, director de Konfekoop, junto con Giuseppe Guerini, presidente de Cooperatives Europe, que aportó una visión continental sobre el marco regulatorio y las buenas prácticas de cooperación transfronteriza.
La conmemoración del legado de Arizmendiarrieta sirve para recordar la huella profunda que dejó el impulso de la economía social en la comunidad vasca.
Arizmendiarrieta, figura clave de la evolución del cooperativismo en España, promovió la generación de iniciativas que fusionaron educación, trabajo y desarrollo comunitario.
En Euskadi, esa herencia dio lugar al surgimiento de grandes estructuras cooperativas que hoy coordinan redes industriales, comerciales y de servicios, con una matriz organizativa que favorece la deliberación y la participación de las y los trabajadores.
En ese sentido, la Alianza Cooperativa Internacional y Cooperatives Europe han reforzado en años recientes su apuesta por mercados laborales con mayor participación, mayor equidad y mayores estándares de gobernanza.
El marco regional actual busca combinar la tradición cooperativa con la innovación tecnológica y la digitalización de procesos, sin perder de vista la sostenibilidad y la necesidad de atraer talento joven a las ciudades y comarcas de Euskadi.
La colaboración entre entidades públicas y el movimiento cooperativo facilita proyectos de formación, financiación y desarrollo de cadenas de valor que integren criterios de economía circular, economía del conocimiento y creación de empleo estable.
El Ejecutivo vasco interpreta este encuentro como un punto de inflexión para ampliar la influencia de la economía social en políticas públicas, programas de apoyo a cooperativas existentes y mecanismos de creación de nuevas empresas de base cooperativa que, a la vez que generan riqueza, fortalecen la cohesión social y el bienestar de la ciudadanía.
Históricamente, Euskadi ha sido escenario de una de las experiencias cooperativas más emblemáticas del mundo, cuyo modelo ha atraído atención internacional y ha servido de referencia para otras regiones.
El legado de Arizmendiarrieta se ha traducido en estándares de educación técnica, formación profesional y cultura de participación que siguen guiando proyectos de desarrollo local.
En este contexto, la presencia de líderes como Guerini, Lavín y Pérez Barredo en esta reunión subraya una voluntad compartida de aprovechar las sinergias entre el tejido cooperativo vasco y las estructuras europeas para fortalecer el marco estratégico de la economía social.
En palabras de los actores presentes, la cooperación internacional se configura no solo como una red de intercambio, sino como un instrumento para construir soluciones locales con impacto global, especialmente en áreas como innovación, empleo y sostenibilidad.
En definitiva, Euskadi continúa consolidando un modelo económico que prioriza las personas, promueve la igualdad y aprovecha el potencial del cooperativismo para enfrentar los desafíos de hoy y del mañana.