El Gobierno Vasco aprueba un decreto que regula la Red Vasca de Desarrollo Rural, un nuevo instrumento de gobernanza para mejorar la coordinación, el intercambio de conocimiento y la colaboración entre administraciones, entidades locales y agentes del medio rural de Euskadi. Se enmarca en la Ley 7/2022 para avanzar hacia un medio rural más cohesionado y sostenible.
En Euskadi, el Gobierno Vasco ha aprobado un decreto que regula la Red Vasca de Desarrollo Rural, un nuevo instrumento de gobernanza cuyo objetivo es optimizar la coordinación, el intercambio de experiencias y la cooperación entre administraciones públicas, asociaciones de desarrollo rural, entidades locales y otros actores del medio rural.
Esta Red se crea en desarrollo de la Ley 7/2022, de Desarrollo Rural, que establece un marco para avanzar hacia una región rural más cohesionada, sostenible y adaptable a las realidades territoriales de Euskadi.
El decreto detalla su estructura, composición y funciones, dotando de operatividad a este espacio de trabajo compartido.
La Red se concibe como un espacio estable de participación ciudadana y asociativa, adscrito al departamento competente en desarrollo rural, pero con autonomía funcional.
Su finalidad es promover la conexión y cooperación entre la Administración General de Euskadi, las diputaciones forales, EUDEL, las asociaciones de desarrollo rural, los grupos de acción local y las entidades vinculadas al sector agrario y turístico rural.
Entre sus funciones destacan el intercambio de experiencias y proyectos innovadores, la identificación de necesidades comunes del medio rural, la creación de foros de debate y comisiones de trabajo, el apoyo a la formación y la difusión de iniciativas relevantes, así como la contribución al enfoque de garantía rural en las políticas públicas.
La gobernanza se configura de forma plural y orientada al territorio. La Red funcionará a través de un Espacio Plenario, comisiones de trabajo y una Secretaría Técnica. En el Plenario estarán representadas, entre otras, la Administración General de Euskadi, las diputaciones forales, EUDEL, las asociaciones de desarrollo rural, los grupos de acción local y entidades vinculadas al sector agrario y turístico rural.
Además, el decreto incorpora el enfoque de igualdad entre mujeres y hombres, con la garantía de que la actividad de la Red integre la perspectiva de género y tenga en cuenta las distintas necesidades y oportunidades del medio rural.
Este Espacio Plenario deberá constituirse por primera vez en un plazo máximo de seis meses desde la entrada en vigor del decreto.
Históricamente, el desarrollo rural en Euskadi ha contado con varios instrumentos de apoyo, desde iniciativas regionales hasta esquemas de cooperación a nivel comarcal y europeo.
La Red Vasca de Desarrollo Rural se propone articular esas experiencias para una gobernanza más cohesionada y eficiente. A nivel europeo, estas iniciativas suelen vincularse a fondos de desarrollo rural gestionados dentro de programas que se ejecutan con la participación de comunidades autónomas, diputaciones y agentes locales.
Aunque el decreto no especifica montos, su implementación se enmarca en el presupuesto anual de desarrollo rural de Euskadi y en la capacidad de absorber fondos procedentes de la Unión Europea para reforzar proyectos conjuntos.
En definitiva, la Red pretende consolidar un marco de cooperación estable entre las instituciones y el tejido rural vasco, generar sinergias para proyectos innovadores y fortalecer la capacidad de respuesta del medio rural ante transformaciones demográficas, climáticas y económicas.
También busca favorecer la formación y la difusión de buenas prácticas, y convertirse en un referente para la formulación de políticas públicas con una mirada territorial y de género.