La Administración vasca confirma el cumplimiento de la senda financiera de la Política de Cohesión para FEDER y FSE+ 2021-2027 en 2025, superando el umbral mínimo y fortaleciendo proyectos en I+D, digitalización y transición verde.
En Euskadi, el Gobierno Vasco ha confirmado en 2025 el cumplimiento de la senda financiera establecida para los programas de la Política de Cohesión (FEDER y FSE+) correspondientes al marco 2021-2027.
Este hito, alcanzado en el primer ejercicio en el que es exigible la aplicación efectiva de la estricta regla N+3, demuestra una gestión ágil y rigurosa de los fondos comunitarios.
Esta regla obliga a certificar ante la Comisión Europea el gasto comprometido en un plazo máximo de tres años desde su asignación, con el riesgo de perder la financiación si no se cumplen los plazos.
Superar el umbral previsto refleja la solidez de la Administración vasca en la ejecución de proyectos estratégicos y fortalece la confianza para futuras aportaciones europeas.
La gestión se articula a través de dos programas principales. Por un lado, el Programa Fondo Social Europeo Plus (FSE+) 2021-2027 del País Vasco prevé actuaciones por más de 197 millones de euros, de los cuales 79 millones proceden de la aportación europea.
Ya se ha certificado un gasto de 49,5 millones, cifra que supera la regla N+3, cuya referencia para diciembre de 2025 era certificarse al menos 33,75 millones.
Este programa estima atender a más de 90.000 personas y constituye un pilar fundamental de la política social y de empleo. Incluye convocatorias de Lanbide-Servicio Vasco de Empleo que abarcan desde la formación ordinaria para desempleados hasta programas especializados para jóvenes con baja cualificación y para la capacitación en nichos de empleo emergentes ligados a la doble transición, verde y digital.
También financia ayudas a la primera contratación de jóvenes en empresas y entidades locales. Un componente esencial del FSE+ de Euskadi es la colaboración con el tercer sector, con entidades que desarrollan itinerarios integrados de inserción para colectivos vulnerables y que impulsan iniciativas de autoempleo, creación de microempresas y programas para la retención del talento, con el objetivo de que el crecimiento económico sea inclusivo.
Por otro lado, la ejecución del Programa FEDER 2021-2027 para Euskadi avanza conforme a lo previsto, habiéndose certificado ya 58,4 millones de euros en inversiones concretas.
Este programa movilizará un total de 352 millones de euros, con 165,7 millones de ayuda FEDER, y se desarrolla en un modelo de gobernanza colaborativa entre el Gobierno Vasco y las tres Diputaciones Forales.
Las certificaciones actuales están materializando inversiones tangibles en cinco ámbitos clave: I+D (18,5 millones), digitalización de servicios públicos (17,7 millones), mejora de la eficiencia energética en centros públicos (3,1 millones), defensas contra inundaciones (10,5 millones) y restauración ambiental (8,4 millones).
La estrategia que sustenta estos desembolsos no es coyuntural, sino parte de una planificación a largo plazo. El diseño de los programas se apoya en los Planes Estratégicos para el progreso de Euskadi, sintetizados en el Marco Estratégico Vasco para la Gestión de los Fondos de Cohesión 2021-2027.
Este marco garantiza la coherencia de las inversiones con las prioridades vascas y se alinea con los objetivos de una Europa más inteligente, más verde, más conectada y más social.
El cumplimiento de la regla N+3 en 2025, al superar el mínimo de certificación de 25,2 millones de euros, no es una mera formalidad: demuestra que los proyectos no solo han sido aprobados sobre el papel, sino que se han puesto en marcha, han generado actividad económica, creado o mantenido empleo y empiezan a dar resultados tangibles para la ciudadanía vasca.
Esta ejecución sólida aporta credibilidad de cara a futuras negociaciones de financiación europea.
Desde la Dirección de Política Económica y Cohesión Europea se subraya la importancia de este logro colectivo: se reconoce el trabajo del equipo encargado de la gestión y se destaca la capacidad de Euskadi para gestionar con eficacia, rigor y transparencia los fondos europeos, garantizando que cada euro certificado contribuya a la formación de personas, a la competitividad de las pymes, a la protección del medio ambiente y a la modernización de los servicios públicos.
Es, en definitiva, el fruto de una estrecha colaboración entre instituciones vascas y agentes socioeconómicos. Con ello, el Gobierno Vasco reitera su compromiso con una gestión responsable de los fondos de la política de cohesión europea, un instrumento clave para abordar retos estratégicos de la próxima década y para fortalecer un modelo de desarrollo económico sostenible y socialmente inclusivo.