Trump firma una orden ejecutiva que crea TrumpIRA.gov para que trabajadores sin planes de ahorro laboral accedan a una cuenta de jubilación privada, con posibles aportaciones de emparejamiento de hasta 1.000 dólares al año.

El presidente Donald Trump ha anunciado una medida que pretende abrir las puertas al ahorro para la jubilación a muchos trabajadores que hoy no tienen un plan de empresa.

En una firma en la Casa Blanca, Trump dio luz verde a una orden que crea TrumpIRA.gov, una página desde la que cualquier trabajador que no cuente con un plan 401(k) podría inscribirse en un plan de jubilación privado. Es decir, se trata de facilitar que más gente pueda empezar a ahorrar para cuando llegue la hora de dejar de trabajar.

La idea central es simple: poner a disposición de la gente un canal claro y asequible para ahorrar, sin necesidad de depender de su empleador. Según la orden, TrumpIRA.gov permitirá filtrar y seleccionar IRAs en función del coste y la calidad, y lo hará tomando como referencia una lista de administradores privados que ofrecen comisiones bajas y no imponen requisitos de aportación o saldo mínimo.

Cualquier persona que no tenga un plan de ahorro laboral podrá registrarse y empezar a ahorrar de forma más sencilla.

Además, la iniciativa promete un aliciente adicional: una contribución de emparejamiento del gobierno de hasta 1.000 dólares al año para quien participe en el plan. En el lenguaje oficial, se habla del llamado Saver’s Match, una especie de empuje financiero para ayudar a los ahorradores a empezar a aportar y, con el tiempo, a acumular un capital de jubilación.

Este aspecto se vincula a programas ya existentes y a futuras campañas públicas para fomentar el ahorro privado.

¿Cuánto dinero podría recibir alguien? Según la narrativa oficial, el programa busca que las aportaciones privadas se completen con un empuje gubernamental de hasta 1.000 dólares anuales. En paralelo, existen referencias a iniciativas previas de la administración para apoyar a los trabajadores con menos ingresos. En concreto, se cita un plan que, desde 2022, prometía hasta 1.000 dólares anuales en aportes de emparejamiento para trabajadores con ingresos más bajos, con una meta de extenderse a millones de personas a lo largo de los años venideros.

En cuanto a quién podría beneficiarse, la administración ha señalado que, de inicio, el acceso está dirigido a trabajadores que no tienen plan de ahorro en su empresa.

Los detalles muestran límites de ingresos para obtener el emparejamiento: para quienes declaren como único contribuyente menos de 35.500 dólares al año, y para parejas, menos de 71.000 dólares. El máximo emparejamiento, como se dijo, sería del 50% de la aportación del trabajador, con un tope de 1.000 dólares por persona.

Cuándo entra en vigor es una pregunta clave. La orden especifica que TrumpIRA.gov estará activo a partir del 1 de enero de 2027. A partir de ese momento, se abrirá oficialmente la posibilidad de inscribirse y participar en el programa. Hasta entonces, la iniciativa está en fase de preparación y comunicación de los detalles para evitar confusiones entre quienes están buscando una vía para ahorrar.

El objetivo práctico de la medida es ampliar la cobertura de ahorro para la jubilación en un país donde, según datos de distintos informes, una parte significativa de trabajadores no tiene acceso a un plan de ahorro a través de su empresa.

En palabras de observadores, esto podría aumentar la proporción de trabajadores que ahorran para la jubilación y reducir la brecha entre quienes tienen un plan y quienes no.

El impuesto adicional a costa de este plan es objeto de debate. Informes de análisis señalan que, para financiar el Saver’s Match y la posible adopción de autoinscripción, el coste para las arcas públicas podría ser considerable.

Estimaciones de grupos como el Cato Institute señalan que el costo total podría superar decenas de miles de millones de dólares cuando se sumen todas las vías de implementación y expansión, incluido el coste de una posible automatización de la inscripción.

Por su parte, defensores de la iniciativa señalan que ampliar el acceso al ahorro puede traer beneficios a largo plazo para las personas y, por extensión, a la economía en general.

La propuesta se coloca en un marco histórico de esfuerzos bipartidistas para fomentar el ahorro para la jubilación. En años recientes, Estados Unidos ha visto crecer iniciativas estatales que obligan a la autoinscripción en planes de ahorro, o al menos a la apertura de cuentas de ahorro con inscripción automática, con la opción de cancelar.

Doce o más estados ya están trabajando en programas de auto-IRA para cubrir a trabajadores que carecen de un plan de empresa. Si se avanza hacia un sistema federal de auto-inscripción, podrían sumarse millones de trabajadores más a la base de ahorradores, según estimaciones de analistas.

En resumen, la medida de Trump busca, por un lado, facilitar el acceso a la jubilación para quienes no tienen plan de empresa y, por otro, incentivar el ahorro privado con un empuje público.

Veremos si la creación de TrumpIRA.gov y el Saver’s Match logran atraer a un sector de la población que históricamente ha estado poco cubierto por planes de ahorro, y si, con el tiempo, ese esfuerzo se traduce en una mayor seguridad financiera para la gente trabajadora cuando llegue la jubilación.