¿Se te escapa el dinero a fin de mes? El presupuesto base cero asigna un objetivo a cada euro antes de gastarlo. Te explicamos cómo funciona, sus ventajas y si es para ti.

¿Te pasa que cuando cobras el sueldo, en un abrir y cerrar de ojos ya no te queda nada? ¿O tienes objetivos como pagar deudas o ahorrar para un fondo de emergencia, pero no sabes por dónde empezar? Pues existe un método que te puede ayudar: el presupuesto base cero.

No es nada nuevo; de hecho, las empresas lo usan desde los años 70 para controlar sus cuentas. Pero ahora se ha puesto de moda en las finanzas personales porque es sencillo y muy efectivo.

¿En qué consiste exactamente? Pues es así de simple: antes de gastar un solo euro, decides adónde va a ir cada céntimo de tus ingresos. Tus ingresos totales menos todos tus gastos, ahorros y pagos de deudas deben dar cero. O sea, no dejas ningún euro sin asignar. «El método convierte las preocupaciones difusas sobre el dinero en decisiones concretas. Ponerle nombre a cada euro da una sensación de control que un sueldo global no puede dar», explica el profesor de finanzas Thomas Doellman.

Vamos a verlo paso a paso. Primero, calcula tus ingresos mensuales: tu nómina, trabajos extra, lo que sea. Luego, apunta todos los gastos fijos: alquiler, hipoteca, luz, agua, transporte, comida... Asigna una cantidad a cada cosa. Después, mete el ahorro y las deudas: pon una cantidad fija para el fondo de emergencia o para pagar la tarjeta de crédito. Por último, lo que sobre lo repartes en caprichos: salir a cenar, ocio, etc. Y aquí está el truco: incluye una categoría de «imprevistos» para que no te descuadre si surge algo.

Pongamos un ejemplo: imagina que ganas 3.500 euros al mes. Tu presupuesto base cero podría ser: vivienda 1.100€, suministros 200€, comida 450€, transporte 300€, deudas (préstamo y tarjeta) 400€, ahorro 400€, ocio 250€, suscripciones 50€, e imprevistos 350€.

Total: 3.500€. ¿Ves? Cada euro tiene su cometido.

Este método tiene ventajas claras: te obliga a ser consciente de cada euro, evitas despilfarros, y es más fácil llegar a tus metas. Pero también tiene pegas: hay que llevarlo al día, puede resultar rígido, y si tus ingresos son variables, como los de un autónomo, te tocará ajustarlo cada mes.

Para gente con sueldo fijo es ideal; para quienes tienen ingresos irregulares, hay que adaptarlo.

¿Es para ti? Si eres de los que quiere tener el control total de su dinero, saber exactamente a dónde va cada euro, y te motiva ver el progreso hacia tus objetivos, este método te va a venir como anillo al dedo.

Eso sí, requiere un poco de disciplina. Puedes ayudarte con aplicaciones como Quicken Simplifi o incluso una hoja de cálculo.

En resumen, el presupuesto base cero es una herramienta poderosa para quien quiere tomar las riendas de su economía. «El principal beneficio es la conciencia y el control. Al dar un trabajo a cada euro, alineas el gasto con tus prioridades y encuentras oportunidades para dirigir más dinero a lo que realmente importa», dice el asesor financiero Sabino Vargas.

Así que ya sabes, si te va el orden y quieres que tu dinero rinda, pruébalo. ¡Tu bolsillo te lo agradecerá!

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