La Seguridad Social de EE.UU. se queda sin fondos y podría recortar las prestaciones un 22% a partir de 2033. Una pareja que se jubile entonces perdería 16.900 dólares al año. Te explicamos por qué y qué se puede hacer.

Parece mentira, pero la Seguridad Social, ese programa que lleva funcionando desde 1935 y en el que todos confiamos para nuestra jubilación, está al borde del colapso.

Y no es que vaya a pasar de aquí a 50 años, no: los cálculos dicen que para 2033, las parejas que acaben de jubilarse podrían llevarse un buen disgusto.

Según un informe del Comité para un Presupuesto Federal Responsable (CRFB), una pareja de ingresos medios que se jubile en ese año podría perder hasta 16.900 dólares al año de sus prestaciones. Vamos, que si esperabas vivir tranquilo con la paga del gobierno, mejor que vayas mirando alternativas.

¿Por qué pasa esto? Pues porque el fondo de reserva de la Seguridad Social, ese que se usa para complementar los ingresos por impuestos cuando no llegan, se va a agotar a finales de 2032.

Y ojo, que los responsables del programa ya lo han avisado. Cuando el fondo se vacíe, la ley obliga a reducir las prestaciones en un 22% para no gastar más de lo que entra. Eso significa que, si hoy una pareja recibe unos 77.000 dólares al año (más o menos la media), de golpe pasaría a cobrar 60.100. Una pasta.

Pero esto no acaba aquí. Además del recorte de la Seguridad Social, tenemos el problema de Medicare. El fondo de la Parte A, que cubre ingresos hospitalarios y cuidados de enfermería, se prevé que se quede seco a mediados de 2033. Eso supondría un recorte del 11% en los pagos a los proveedores. Y aunque las Partes B y D no quiebran, sus primas no dejan de subir. De hecho, en 2026 la prima mensual estándar de la Parte B ya ha superado los 200 dólares, y se espera que siga aumentando un 6,6% anual de media. El resultado es que cada vez más, parte de la prestación de la Seguridad Social se va a pagar las primas de Medicare. Hoy ya se va una cuarta parte, pero para 2050 será más de un tercio.

Así que la pregunta del millón: ¿qué está haciendo el Congreso? Pues por ahora, poco. Hay un proyecto de ley bipartidista que crearía un consejo para proponer soluciones, pero todavía no se ha aprobado. Mientras tanto, circulan ideas de todo tipo: desde subir el tope del salario sobre el que se paga el impuesto de la Seguridad Social (hoy está en 176.100 dólares) hasta limitar la prestación máxima a 100.000 dólares por pareja. También hay quien propone permitir a la gente salirse del sistema a cambio de una desgravación fiscal, como el señor Joseph Jason, un exejecutivo jubilado que dice que él mismo renunciaría a su prestación para aliviar el fondo.

Ahora, siendo realistas, los políticos no quieren tocar este tema porque saben que es impopular. Subir impuestos o recortar prestaciones nunca da votos. Pero la realidad es que cuanto más esperen, peor será el ajuste. Si no se hace nada, los recortes serán permanentes y crecerán con el tiempo: para finales de siglo, podrían llegar al 35%.

Entonces, ¿qué puedes hacer tú si estás cerca de la jubilación? Primero, no te fíes solo de la Seguridad Social. Ahorra por tu cuenta, ya sea con un plan de pensiones privado o invirtiendo en propiedades. Segundo, mantente informado y haz presión a tus representantes. Diles que no queremos recortes, pero que tampoco queremos que el sistema se hunda. Y tercero, si puedes, retrasa la jubilación unos años. Cada año que trabajes de más, tu prestación mensual será mayor, y además le das tiempo al fondo para respirar.

En resumen, la Seguridad Social no es tan segura como parece. Los que hoy tienen 50 años o menos se van a llevar una sorpresa si no se toman medidas. Que no te cuenten cuentos: el sistema necesita una reforma ya, y si no la hacen, tú serás el que pague el pato.