Más de 22.912 libras de carne molida fueron retiradas por posible contaminación con E. coli, afectando a productos distribuidos en California, Idaho y Oregon.
Una retirada de carne molida por posible contaminación con E. coli ha alcanzado más de 22.000 libras, equivalentes a unas 10.4 toneladas, según informó el Departamento de Agricultura de EE. UU. (USDA) a través de su Servicio de Seguridad e Inspección de Alimentos (FSIS) el 11 de febrero de 2026.
La retirada afecta a productos vendidos por CS Beef Packers, LLC, con sede en Kuna, Idaho, producidos el 14 de enero de 2026 y enviados a distribuidores en California, Idaho y Oregon, según el aviso de FSIS.
No se han registrado casos de enfermedad confirmados hasta la fecha, pero las autoridades recomiendan extremar las precauciones ante posibles productos en freezers de servicios de alimentación.
Entre los productos retirados figuran varias cajas que contenían diferentes tipos de carne molida, con fechas de uso o congelado en torno al 04 de febrero de 2026.
En concreto, las autoridades señalaron: cajas de once kilos de “Beef, Coarse Ground, 73 L” con código de lote 18601 y fecha de uso: 02/04/26; cajas con cuatro utilidades de 10 libras de “Fire River Farms Classic Beef Fine Ground 73L” con código de lote 19583 y fecha de uso: 02/04/26; y cajas similares de “Fire River Farms Classic Beef Fine Ground 81L” con código de lote 19563 y fecha de uso: 02/04/26.
¿Qué es E. coli y por qué preocupa a la salud pública? Las bacterias Escherichia coli suelen vivir de forma inofensiva en intestinos de personas y animales, pero algunas variantes pueden provocar gastroenteritis que va desde síntomas leves hasta cuadros graves.
Las cepas que causan diarrea suelen propagarse a través de alimentos o aguas contaminadas con heces. Los síntomas incluyen dolor intenso de estómago, diarrea (con frecuencia sangrienta) y vómitos, según indicaciones de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
El caso reciente se suma a una tendencia de aumento de retiros de alimentos en Estados Unidos, una realidad que algunos analistas interpretan como una señal de mayor vigilancia y detección temprana por parte de las autoridades sanitarias, más que como una simple escalada de incidentes.
En ese marco, los expertos señalan que la mayor comunicación de fallos en la cadena de suministro puede generar la impresión de una “subida de retiros”, pero también contribuye a reducir riesgos para los consumidores.
Presuntamente, el valor económico de la retirada podría situarse en torno a los 95.000 euros, dada la cantidad de carne implicada y el precio típico de la carne molida en el mercado minorista europeo. Este cálculo no es definitivo, ya que depende de factores como el costo de la carne, pérdidas para la empresa y el valor de stock afectado en tiendas y distribuidores; se comparte como una estimación preliminar para contextualizar el impacto económico de la retirada.
Las autoridades deFSIS recuerdan que cualquier producto afectado debe ser desechado o devuelto al punto de compra y que los operadores de servicios de alimentación deben evitar su uso o servicio.
En caso de duda, se recomienda contactarse con el proveedor o con las autoridades sanitarias locales para verificar el estado de los lotes y las recomendaciones vigentes.
A modo de contexto histórico, FSIS y otros organismos de seguridad alimentaria han reforzado sus controles a lo largo de las dos últimas décadas tras múltiples retiros significativos, tratando de mejorar la trazabilidad y la transparencia de la cadena de suministro.
Esta mayor vigilancia, lejos de ser un signo de mayor ineficiencia, se interpreta en parte como una estrategia para reducir riesgos de brotes y proteger a los consumidores, especialmente ante productos cárnicos que circulan a gran escala.
Para los consumidores, la recomendación es clara: revisar si alguno de los productos retirados se encuentra en casa, evitar su consumo y seguir las indicaciones de las autoridades locales y FSIS.
La seguridad alimentaria sigue siendo una prioridad, y cada retiro, por pequeño que parezca, puede marcar la diferencia entre un incidente aislado y la protección de la salud pública a gran escala.
En resumen, esta retirada de 22.912 libras de carne molida por posible contaminación con E. coli subraya la importancia de las prácticas de control de calidad en la producción y distribución de alimentos, así como la continua necesidad de vigilancia y comunicación entre autoridades, empresas y consumidores para minimizar riesgos y respuestas rápidas ante cualquier señal de alerta.