Las autoridades retiraron del mercado el suplemento Super Greens tras un brote de salmonella que afectó a decenas de personas en varios estados. Este artículo explica qué productos están afectados, qué hacer y el contexto regulatorio de los suplementos dietéticos.
Una alerta de salud ha puesto en guardia a quienes consumen suplementos dietéticos. Las autoridades han retirado del mercado varios lotes de Super Greens de la marca Live it Up, después de que se haya detectado un brote de salmonella que ya ha dejado casos en múltiples estados.
En un primer pronunciamiento, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) explicó que unas 45 personas de 21 estados resultaron infectadas, lo que llevó a la retirada voluntaria de los productos por parte de la marca.
Más tarde, los reguladores actualizaron las cifras: 97 personas enfermas en 32 estados, con 26 hospitalizaciones registradas. Afortunadamente, no se han reportado muertes. Aun así, la retirada permanece vigente y las autoridades recomiendan a cualquier persona que tenga estos suplementos que no los consuma y que desista de su uso, devolviéndolos al lugar de compra o tirándolos a la basura de forma segura.
El producto afectado corresponde al suplemento Live it Up Super Greens. Se trata de polvo para mezclar, con sabores originales y Wild Berry, vendido principalmente a través de internet, en la web de la marca y en Amazon. En las notas de la retirada se indica que las presentaciones en bolsas tipo stick y en envases en formato pouch, con fechas de caducidad entre 2026 y 2028, están entre los lotes reclamados.
El código de lote y la información para identificar el producto se encuentra en el etiquetado de cada envase, y la FDA señala que algunos artículos podrían haber sido vendidos por vendedores no autorizados.
Además de Live it Up, Why Not Natural anunció la retirada de un producto similar de su línea Moringa - Green Superfood, vendido también a través de su página y Amazon entre julio de 2025 y enero de 2026.
Este segundo retiro refuerza la idea de que, en el mundo de los suplementos, la vigilancia de seguridad no siempre es tan estricta como la de los alimentos tradicionales, y que los consumidores deben estar atentos a avisos oficiales.
Qué hacer si has comprado alguno de estos productos: si posees alguna de las referencias retiradas, deséchala o devuelve el artículo al lugar de compra para obtener un reembolso.
Limpia y desinfecta cualquier superficie con la que haya podido contacto el suplemento y contacta a tu profesional de la salud si presentas síntomas compatibles con intoxicación por salmonella.
Los síntomas suelen aparecer entre seis horas y seis días tras la exposición e incluyen diarrea, fiebre y dolor abdominal. En la mayoría de las personas sanas, la infección se resuelve en varios días, pero los grupos más vulnerables —niños pequeños, personas mayores y quienes tienen el sistema inmunitario debilitado— pueden necesitar atención médica o incluso hospitalización.
Para quienes solicitan un reembolso, Live it Up ofrece un formulario en su página web para tramitar la devolución. En el caso de Why Not Natural, la empresa indica un correo de atención al cliente para gestionar devoluciones y reembolsos. Si tienes dudas sobre si tu producto está incluido, consulta la página oficial de la FDA o el aviso de retirada publicado por la marca y evita consumir cualquier artículo que esté dentro de la fecha de caducidad de los lotes involucrados.
Este episodio tiene un componente importante para la responsabilidad del consumidor: los suplementos dietéticos, regulados de forma distinta a los fármacos, pueden llegar a la estantería sin la misma revisión previa que exigen los medicamentos.
En Estados Unidos, la normativa DSHEA (Dietary Supplement Health and Education Act) de 1994 permite que estos productos se comercialicen con controles posteriores a la venta, lo que ha llevado a que, de vez en cuando, ocurran retiradas masivas cuando se detectan riesgos para la salud pública.
Si bien esa regulación tiene beneficios en términos de libertad de mercado y diversidad de productos, también impone al ciudadano la tarea de verificar avisos oficiales y actuar con responsabilidad ante posibles peligros.
La lección es clara: ante un aviso de seguridad, no esperar a que alguien te lo cuente, revisar las fuentes oficiales y tomar medidas rápidas. Revisa tu colección de suplementos, anota cualquier lote o código que puedas identificar y compáralo con las listas de retirada publicadas por la FDA.
Si hay dudas, consulta con un profesional de salud y no consumas productos que podrían estar en la lista de retirados. Este episodio también subraya la necesidad de controles más rigurosos en la cadena de suministro de los suplementos, para que decisiones de compra responsables no se conviertan en riesgos para la salud de la familia.
En el camino, la experiencia de estas semanas deja una enseñanza práctica para cualquier consumidor: la seguridad empieza por la información y la acción rápida cuando el organismo oficial emite una alerta.