Una retirada de golosinas para perros en siete estados por posible contaminación por Salmonella, con recomendaciones para propietarios y pautas de seguridad para la cadena de suministro.
Una retirada de golosinas para perros ha sido anunciada en siete estados de Estados Unidos tras confirmar contaminación por Salmonella en dos lotes de productos para mascotas.
Las marcas afectadas son Country Vet Biscuits Original Meaty Flavor y Heartland Harvest Dog Biscuits Meaty Flavor with Chicken, ambos presentados en envases de 4 libras.
Las autoridades de seguridad alimentaria indicaron que los productos se vendieron en Colorado, Iowa, Kansas, Missouri, Texas, Montana y Nebraska. Aunque la empresa sostiene que los productos cumplen con las normas de calidad, la alerta advierte a los dueños de mascotas que no alimenten a sus animales con estos lotes y que mantengan la higiene de manos y superficies para evitar contagios.
Supuestamente, la retirada es parte de un proceso rutinario de verificación de Salmonella que llevan a cabo la FDA y los laboratorios de control de calidad de las compañías.
Salmonella puede afectar a los animales y, en algunos casos, a las personas que manipulan o consumen productos contaminados. En humanos, los síntomas incluyen náuseas, diarrea, fiebre y dolor abdominal; en mascotas, la infección puede manifestarse con letargo, diarrea y pérdida de appetite.
Por ello, las autoridades recomiendan a los propietarios revisar los códigos en las bolsas, desechar las que estén dentro de rango de fecha y devolverlas al punto de compra para un reembolso.
La seguridad de la cadena de suministro de alimentos para mascotas ha sido desde hace años una prioridad para la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) y para agencias estatales, que publican advertencias cuando surge un riesgo potencial.
Históricamente, las retiradas de este tipo de productos han ocurrido en varias ocasiones en Estados Unidos, a menudo relacionadas con contaminaciones cruzadas o fallos en procesos de fabricación.
Los expertos señalan que Salmonella puede propagarse a través de superficies contaminadas, utensilios o manos sin lavar y que los dueños deben extremar las medidas de higiene.
En el ámbito internacional, la seguridad de los alimentos para mascotas también es objeto de escrutinio, con regulaciones que en la Unión Europea exigen trazabilidad y controles de laboratorio independientes; sin embargo, la vigilancia y la respuesta ante incidentes suelen variar según el país.
En términos económicos, algunos minoristas podrían enfrentar costos por reposición y reembolsos. supuestamente, un paquete de 4 libras que costaba entre 12 y 15 dólares (aproximadamente 11–14 euros al tipo de cambio actual) representa una carga para las tiendas que deben retirar el producto y gestionar devoluciones, aunque la magnitud exacta depende del volumen de ventas y de las políticas de cada comerciante.
Las autoridades señalan que la retirada busca minimizar el riesgo y evitar que experiencias similares se repitan en el futuro.
Para los dueños de mascotas, la recomendación es revisar el envase, no alimentar a animales si el envase corresponde a cualquiera de los dos lotes, consultar con veterinarios ante cualquier síntoma y conservar el recibo para solicitar el reembolso.
Las autoridades señalan que, en caso de exposición, se debe buscar atención médica si surgen signos de infección. Aunque la marca ha retirado proactivamente los productos, presuntamente siguen en curso las investigaciones para determinar la causa exacta y si la contaminación afecta a otros lotes o productos.