Propuesta presidencial busca ampliar el acceso a planes de ahorro para la jubilación mediante TrumpIRA y un programa de emparejamiento llamado Saver’s Match, para cubrir a trabajadores sin plan de empresa.
Una propuesta del presidente Donald Trump busca ampliar el acceso a planes de ahorro para la jubilación fuera del paraguas de la empresa. En pocas palabras, quiere que millones de trabajadores puedan empezar a guardar para el futuro, incluso si su empleador no ofrece un plan de retiro tipo 401(k).
¿Y qué es exactamente un 401(k)? Es un plan de ahorro para la jubilación que suele gestionarse a través del empleo y que tiene ventajas fiscales para incentivar que la gente aporte dinero.
Muchos trabajadores creen que este tipo de plan es una especie de “hucha” para cuando ya no se trabaje, pero no todos tienen acceso a él, sobre todo los que trabajan por cuenta propia o en empresas pequeñas.
En años recientes, la idea de ampliar el acceso ha sido de interés bipartidista, aunque con enfoques diferentes.
La idea de Trump, conocida como TrumpIRA, podría empezar a tomar forma con la creación de un sitio oficial, TrumpIRA.gov, para que los trabajadores hagan una selección de planes privados de retiro. El objetivo es facilitar que quien no tiene un plan de empresa pueda entrar en alguno de estos planes privados de manera más simple y con condiciones claras.
Según lo que ha trascendido, el sitio permitiría a los usuarios filtrar planes por costo, aportación mínima y saldo mínimo, para que cada persona elija lo que mejor le convenga.
Un componente clave es el llamado Saver’s Match. Este programa, que ya existía desde el diseño de la Administración Biden, se propone reforzar para que un mayor número de trabajadores reciba aportes del gobierno.
En concreto, a partir de 2027, casi 22 millones de empleados con ingresos bajos podrían beneficiarse de un emparejamiento de sus aportes, con un tope máximo de 1.000 dólares por persona al año. El requisito económico para calificar es tener ingresos por debajo de 35.500 dólares si la persona presenta de forma individual, o 71.000 dólares para parejas que presentan juntas. El porcentaje máximo de emparejamiento sería del 50% de la aportación del trabajador.
La gran diferencia con el sistema actual es que el Saver’s Match deposita dinero real en la cuenta de retiro, no solo reduce impuestos como ocurría con el Saver’s Credit.
Es decir, las contribuciones del gobierno se suman directamente al ahorro de la persona para su jubilación, lo que podría acelerar el crecimiento de los fondos disponibles cuando llegue el momento de retirar.
Cabe recordar que el Saver’s Credit se diseñó para ayudar a los contribuyentes de menor ingreso reduciendo su factura fiscal, mientras que el Saver’s Match pretende ver crecer el saldo de retiro mediante aportes gubernamentales.
En la práctica, esto significa más dinero en la hucha de la jubilación y una mayor motivación para ahorrar de forma sistemática.
En cuanto a plazos, el plan apunta a que, desde enero de 2027, los trabajadores de menor ingreso puedan empezar a beneficiarse del emparejamiento, siempre que cumplan los criterios de elegibilidad.
En paralelo, se espera que para 2025 la mayoría de los nuevos planes 401(k) tengan una inscripción automática, en la línea de intentar que el ahorro para la jubilación deje de depender de una decisión voluntaria del trabajador.
Este enfoque de inscripción automática ya se probó en distintas regiones y ha mostrado incrementar la participación sin forzar la obligación de ahorrar.
Para un lector español de derechas y con conocimientos limitados, la lectura clave es sencilla: se trata de hacer más fácil y más rentable ahorrar para la jubilación sin depender de que tu empresa te ofrezca un plan.
Se busca ampliar la cobertura, reducir obstáculos y sumar dinero público a las aportaciones privadas, con la idea de que cada persona tenga un colchón cuando llegue el momento de dejar la vida laboral.
Si bien todo esto está sujeto a aprobación y a cambios de detalle en el proceso legislativo y administrativo, la narrativa central es clara: menos barreras, más opciones privadas, y un incentivo público que amplía el horizonte de ahorro para la jubilación de trabajadores con ingresos modestos.
En resumen, se pretende que el camino hacia una jubilación más segura sea más ancho y, sobre todo, más práctico para quienes hasta ahora quedaban fuera del sistema de aportes de empresa.