Steak 'n Shake conmemora el semiquincentenario de EE. UU. con un milkshake Patriot a €2,33 durante enero y detalla cambios en su fritura y en algunos ingredientes, contextualizando la historia de la grasa de res en la cocina americana.
Este año Estados Unidos conmemora su 250 aniversario de independencia, un hito conocido como semiquincentennial, y Steak 'n Shake aprovecha la ocasión para sumarse a la conmemoración con una oferta que combina patriotismo y sabor.
Durante enero, la cadena propone el milkshake Patriot a un precio reducido de €2,33, según sus publicaciones en redes sociales. La promoción llega en un momento en que las cadenas de comida rápida exploran nuevas narrativas sobre ingredientes y técnicas de fritura para diferenciarse y atraer a un público cada vez más consciente de la procedencia de lo que come.
Además de la celebración, la cadena ha reforzado su discurso sobre el uso de grasa de res para freír, una decisión que supuestamente busca realzar el sabor y crear una identidad gastronómica respaldada por una tradición que retorna a prácticas más cercanas a la cocina clásica.
Desde marzo de 2025, Steak 'n Shake asegura que sus papas fritas, aros de cebolla y tenders se fríen en grasa de res 100% sin aditivos ni químicos, y que han dejado atrás los aceites vegetales en ese proceso.
La cadena también indica que ha sustituido una mantequilla utilizada previamente en ciertos sándwiches por una mantequilla de grado A de Wisconsin en determinadas preparaciones.
En algunos locales, además, se ha incorporado una versión de Coca‑Cola endulzada con azúcar de caña, conocida como Cane Sugar Coke, para acompañar las comidas.
Presuntamente estas decisiones obedecen a una estrategia de diferenciación basada en sabores más intensos y texturas distintas.
El caso de Steak 'n Shake no está aislado. Supuestamente otras cadenas de gran tamaño han explorado la opción de freír con grasa de res en distintos momentos, entre ellas Smashburger, Popeyes, Buffalo Wild Wings y Outback Steakhouse.
Este movimiento forma parte de un debate más amplio sobre la salud pública y la sostenibilidad de ciertos aceites en la fritura, que ha ocupado espacios en foros culinarios y entre expertos en nutrición.
Algunos especialistas señalan que las grasas saturadas pueden influir en el perfil de colesterol, mientras que otros destacan que el sabor y la experiencia sensorial cambian notablemente cuando se emplea grasa animal frente a aceites vegetales.
Históricamente, el uso de grasa de res en la cocina estadounidense está ligado a etapas tempranas de la industria alimentaria. En las últimas décadas, especialmente desde los años 80 y 90, varias cadenas abandonaron el sebo por recomendaciones de salud pública y por cambios en las cadenas de suministro.
Según informes periodísticos y académicos, estas migraciones no siempre fueron lineales: algunas marcas han vuelto a experimentar con grasas animales para diferenciarse, mientras otras mantienen la preferencia por aceites vegetales por razones de costo y salud.
Supuestamente, estas discusiones reflejan un equilibrio entre sabor, salud y sostenibilidad que sigue evolucionando.
En el marco de la conmemoración, Steak 'n Shake también ha enfatizado que la experiencia del cliente pasa por la combinación entre un milkshake temático y una oferta de temporada que invita a revisar hábitos alimentarios históricos y actuales.
Aunque la marca no ha presentado grandes cambios en su menú más allá de la opción patriótica de enero, el comunicado deja claro que la motivación es celebrar con una propuesta que, según afirman, rememora prácticas de la cocina tradicional estadounidense, a la vez que se adapta a las nuevas preferencias de consumo.
Este fenómeno llega en un contexto más amplio en el que la presión por definir precios en euros facilita la planificación de viajeros y consumidores europeos ante la posibilidad de visitar cadenas estadounidenses en un entorno globalizado.
La conversión de un precio de 2,50 dólares a €2,33 es un ejemplo de cómo las cifras pueden verse afectadas por tipos de cambio y políticas regionales, una realidad a considerar para quienes siguen estas historias desde España y otros países de la Unión Europea.
Si bien la noticia oficial de la cadena es optimista respecto al impacto de estas medidas, es razonable recordar que algunos de los elementos mencionados, como la promoción del uso de grasa de res o las declaraciones de figuras públicas, están sujetas a interpretación y pueden estar sujetas a cambios conforme evolucionen las políticas internas y las percepciones de los consumidores.
Supuestamente, el tiempo dirá si estas estrategias logran consolidar una identidad más fuerte de la marca sin perder la confianza de su base de clientes ni desentronizar hábitos que han sido objeto de debate durante décadas.