El presidente de EE. UU. recorre la planta de Dearborn y subraya un supuesto impulso económico, mientras Ford destaca avances en empleo y producción en su histórico centro industrial.
El presidente Donald Trump visitó la planta de camiones de Dearborn, ubicada en el cinturón metropolitano de Detroit, acompañado por altos ejecutivos de Ford y por parte de la plantilla de la fábrica.
La cobertura de Detroit Free Press indica que la visita se dio en un momento en que la administración presume un ciclo de crecimiento económico sostenido desde que el mandatario asumió el cargo, hace casi un año.
Durante el recorrido, Trump recorrió las líneas de ensamblaje y habló ante la prensa sobre la fortaleza de la economía estadounidense, haciendo énfasis en la capacidad de la manufactura local para sostener el empleo y la producción.
La visita se realizó en el Rouge Center, un complejo histórico que ha sido símbolo de la industria automotriz de Detroit desde principios del siglo XX y que hoy continúa siendo uno de los focos de innovación y producción de Ford.
En su intervención, el presidente señaló que la economía está en un momento de auge y que esa fortaleza se refleja en el esfuerzo de las plantas estadounidenses, en particular en las que producen la icónica F-150, uno de los vehículos más representativos de la marca y de la industria del país.
Según el despacho de la agencia, Trump mantuvo un diálogo directo con empleados y ejecutivos, destacando la cercanía entre la empresa y el gobierno para fomentar inversiones, empleo y la continuidad de la fabricación en Estados Unidos.
En el marco de la visita, Ford informó sobre planes de expansión y contratación que buscan reforzar la producción de camiones y la capacidad de exportación, con un anuncio de que se crearán 1.200 puestos de trabajo en la planta de Dearborn y de que se avanzará en el desarrollo de nuevos modelos con producción inicial prevista para 2029.
Presuntamente, la plantilla recibió al mandatario con cortesía y orgullo por la fabricación estadounidense, y hubo reconocimiento de que la empresa ha logrado avances en la calidad y la eficiencia de las líneas de ensamblaje.
Durante el recorrido, también se mencionó que la firma continúa fortaleciendo su cadena de suministro y su capacidad de respuesta ante la demanda, con planes para ampliar el personal y la capacitación, con especial énfasis en la tecnología de producción y en la formación de nuevos técnicos para mantener la competitividad.
El episodio coincidió con años de presencia de Ford en la región de Detroit y con la memoria histórica de River Rouge, que se asocia a Henry Ford y a una estrategia de producción integrada verticalmente.
A lo largo de más de un siglo, Ford ha sido protagonista de grandes transformaciones industriales en el área, y la F-Series, especialmente la F-150, ha mantenido una demanda sostenida que ha influido en la economía local y nacional.
En este sentido, los responsables de Ford destacaron que la empresa mantiene inversiones y expansión en varias plantas del país para sostener la producción y el empleo.
No se citó ningún importe en la nota original en dólares, por lo que no hay una conversión específica a euros en este resumen. En todo caso, se puede entender que los montos asociados a inversión, contratación y desarrollo de nuevos modelos forman parte de una estrategia más amplia para impulsar la manufactura nacional y la competitividad de Estados Unidos en el sector automotriz.
Historias como estas, además de su valor informativo inmediato, dejan una huella sobre el papel que juega la industria automotriz en la economía regional y nacional.
Ford, con su historia centenaria en la región de Detroit, continúa siendo un referente de resiliencia y renovación, y su capacidad para crear empleo y ampliar su oferta de productos aparece como un indicador clave para entender el pulso económico de una economía que continúa abierta a la inversión y al crecimiento.