Una de las cartas más codiciadas de Pokémon, la Pikachu Illustrator, fue vendida en una subasta en línea por unos 15,2 millones de euros, con Logan Paul como vendedor y AJ Scaramucci como comprador.
En una operación que ha vuelto a encender la fiebre de los coleccionistas, la figura mediática de Logan Paul ha puesto de nuevo sobre la mesa una de las cartas de Pokémon más deseadas por los aficionados.
Se trata de la Pikachu Illustrator, una pieza extremadamente rara y codiciada dentro del mundo de las tarjetas coleccionables, que alcanzó una cifra récord en una subasta en línea organizada por la casa Goldin.
La venta cerró por 16 millones 492 mil dólares, lo que equivale aproximadamente a 15,2 millones de euros con el tipo de cambio vigente, y reafirman que este objeto es no solo una pieza de colección sino también una historia de lujo y exhibición para la cultura pop.
El comprador, según el comunicado de la casa de subastas, fue AJ Scaramucci, fundador de Solari Capital, quien se llevó la pieza junto con un accesorio que la acompaña desde su exhibición pública.
Paul, por su parte, había adquirido la carta en 2021 por 5 millones 275 mil dólares, alrededor de 4,85 millones de euros, estableciendo en ese momento el récord mundial de la carta de Pokémon vendida en una venta privada.
Este nuevo hito no solo dobla esa marca previa, sino que sitúa la Pikachu Illustrator entre los objetos más caros de la historia de las tarjetas coleccionables.
La carta, categorizada por los expertos como una joya de PSA Gem Mint 10, forma parte de una edición realmente escasa: solo 53 ejemplares documentados por PSA existen en el mundo, y la pieza de Logan Paul ha sido la única en alcanzar ese grado de perfección dentro de su cohorte.
Además de la carta, el conjunto subastado incluía un collar creado para albergarla, confeccionado en oro italiano macizo y engastado con diamantes de alto calibre.
Según la lista de Goldin, el collar contiene aproximadamente 35 quilates de diamantes naturales; para completar el conjunto, el colgante en forma de Pokéball y la cadena de oro son piezas de alta joyería que elevan aún más el valor global de la obra.
Este episodio no fue aislado en la trayectoria de Paul como coleccionista. La casa de subastas señaló que la entrega del paquete quedó resuelta en el mismo día de la venta y que el propio vendedor cumplió con la promesa de entregar la pieza al ganador en persona, un hecho que subraya el carácter casi teatral de estas transacciones en directo.
Por su parte, Goldin destacó que la venta de la Pikachu Illustrator rompió el récord Guinness por la carta de Pokémon más cara vendida en una venta privada, un hito que ya había registrado la pieza en eventos anteriores y que ha contribuido a la narrativa de las colecciones como activos de lujo.
Más allá del valor único de esta carta, la atención ha recaudado atención sobre el resurgimiento de los objetos de colección en el mercado global.
En el mismo rango de subastas se han visto ventas destacadas de cartas legendarias como Charizard de la Base Set de 1999 y otros lotes exclusivos que han marcado tendencias de precios en los últimos años.
En la actualidad, los coleccionistas y analistas señalan que estas piezas no solo reflejan la nostalgia sino también la liquidez de un nicho que ha sabido convertir el interés cultural en valores de mercado muy rápidos y, a veces, astronómicamente altos.
La Pikachu Illustrator, según el expediente de la subasta, no solo representa un hito de Logan Paul como figura de entretenimiento sino también un espejo de la convergencia entre cultura pop, lujo y coleccionismo de alto nivel.
En un mercado donde la rareza se traduce en valor, esta carta se erige como un símbolo de lo que ocurre cuando dos mundos, el de la cultura digital y el del coleccionismo físico, se entrelazan para crear una historia que trasciende los juegos y llega a las galerías y a las portadas de revistas.