McDonald’s explora opciones de proteína en su menú dirigidas a consumidores que usan tratamientos GLP-1, mientras evalúa posibles adaptaciones y tendencias de consumo.
McDonald’s está probando opciones de menú con alto contenido proteico orientadas a clientes que utilizan tratamientos GLP-1, según un informe de USA TODAY.
En una llamada de resultados del último trimestre, el CEO Chris Kempczinski señaló que la cadena está prestando especial atención al auge de los fármacos GLP-1 como Ozempic y Wegovy, herramientas médicas que muchos utilizan para la pérdida de peso o el control del apetito.
Aunque la compañía no ha visto evidencia de un impacto material en su negocio, la dirección reconoce que las conductas de consumo pueden cambiar y que conviene prepararse para ello.
Entre las ideas que se barajan se encuentra mantener una cartera de proteínas de calidad, desde pescado y tiras de pollo hasta wraps y bollos enriquecidos con proteína, con el objetivo de ayudar a los clientes a alcanzar sus metas de ingesta proteica sin sacrificar la experiencia de comer fuera.
Jill McDonald, vicepresidenta ejecutiva y directora de experiencia de restaurante, afirmó que McDonald’s "tiene varios ítems en el menú que los clientes que usan GLP-1 disfrutan" y que la empresa "se mantiene cercana a los clientes, innovando y adaptando el menú cuando sea necesario".
Sobre la base de datos de consumo, una encuesta de Gallup publicada en octubre muestra que el uso de GLP-1 entre hombres y mujeres se duplicó entre 2024 y 2025, alcanzando un 12,4% de los encuestados.
Supuestamente, los costos de estos medicamentos en Estados Unidos, convertidos a euros, oscilarían entre 830 y 1.000 euros al mes, lo que añade otro factor a la conversación sobre nutrición y dieta responsable. Los precios de GLP-1 varían por país y por cobertura, y su costo en la UE es diferente, con cambios según seguros y sistemas de salud.
La noticia se sitúa en un contexto en el que la proteína se ha convertido en una pieza central de las estrategias de menús en múltiples cadenas.
Tal como ha ocurrido en otros casos, se han visto movimientos hacia opciones más proteicas, con firmas que han lanzado productos orientados a este segmento para satisfacer demandas de saciedad y sostenibilidad en la dieta.
Históricamente, la proteína ha sido un eje clave para el sector de la comida rápida. En la última década, varias marcas han respondido con porciones más grandes de carne magra, opciones de pescado, batidos o snacks con alto contenido proteico, buscando atraer a consumidores que buscan control de peso o una sensación de plenitud más duradera.
McDonald’s concluyó que continuará aprendiendo y evaluando qué interesa a los clientes, con planes potenciales para incorporar algunas de estas ideas en el corto, medio o largo plazo si la respuesta resulta positiva.