Una demanda colectiva alega posible contaminación por salmonella ligada al pollo asado de Costco, basada en un estudio que cuestiona condiciones de seguridad en una planta de Nebraska; además, se mencionan disputas anteriores sobre conservantes y publicidad.

Una demanda colectiva presentada ante un tribunal federal de Seattle el pasado 12 de febrero acusa a Costco de permitir una posible contaminación por salmonella vinculada a su pollo asado, conocido popularmente como rotisserie chicken.

La demanda, a la que tuvo acceso USA TODAY, cita un estudio realizado por Farm Forward que supuestamente critica las condiciones de seguridad en la planta Lincoln Premium Poultry, ubicada en Fremont, Nebraska.

El escrito sostiene que, presuntamente, la planta incumple de forma reiterada los estándares de seguridad para salmonella y que envía pollo potencialmente inseguro a las tiendas de la cadena a nivel nacional.

La demanda fue presentada por Lisa Taylor, de Affton, Missouri, quien supuestamente compró el pollo en el área de St. Louis y afirma haber sufrido un perjuicio económico por pagar un precio superior por productos que podrían estar contaminados. En total, se buscan daños para los consumidores que adquirieron pollo asado y piezas de pollo crudo desde 2019.

El costo del pollo asado de Costco se ha mantenido en 4,99 dólares en muchos mercados, lo que, para los consumidores europeos, se traduce aproximadamente en 4,63 € al tipo de cambio actual.

Este dato económico se ha convertido en un punto de atención porque el pollo rotisserie representa un artículo clave para la marca y la experiencia de compra en tiendas de descuento, a la vez que es un termómetro de la confianza de los clientes en la seguridad de los alimentos preparados.

La demanda llega en medio de otras controversias que rodean a la cadena. Según la demanda anterior, costco habría sido objeto de alegaciones de publicidad engañosa por afirmar que su pollo no contiene conservantes; la querella sostiene que el producto contiene dos conservantes añadidos, un tema que también ha sido objeto de escrutinio público.

Los dos casos, que involucran a diferentes jurisdicciones, subrayan las tensiones entre la eficiencia de la cadena de suministro, los márgenes de ganancia y la seguridad alimentaria.

Costco respondió a los cuestionamientos y, supuestamente, señaló que utiliza carragenina y fosfato de sodio para ayudar a retener la humedad, mantener la textura y asegurar la consistencia durante la cocción.

La compañía añadió que estos ingredientes están autorizados por las autoridades de seguridad alimentaria. Aun así, los analistas advierten que la verdadera magnitud de los riesgos para la salud pública solo podrá evaluarse a través de la resolución de los procesos judiciales y de auditorías independientes.

Históricamente, la salmonelosis asociada a productos avícolas ha llevado a reforzar inspecciones y controles de calidad en plantas procesadoras, así como a campañas de información para los consumidores.

En el caso de Costco, el resultado de estas demandas podría influir en la reputación de la empresa, en sus prácticas de suministro y en la percepción de valor de un producto que ha sido un pilar de ventas por su precio y conveniencia.

Aunque las reclamaciones son serias, la justicia deberá determinar si hay responsabilidad y, de ser así, qué compensaciones serían pertinentes. En cualquier escenario, la noticia recuerda que la seguridad alimentaria es una prioridad constante para minoristas con alcance nacional e influencia global.