Análisis claro de cómo el mercado de lujo en Los Ángeles continúa fuerte, con Paris Hilton en Beverly Hills y la venta de la propiedad histórica de Drew Barrymore en Nueva York, con detalles de la casa y su significado para el segmento.
Los Ángeles lidera el tramo de lujo inmobiliario en Estados Unidos este verano, con señales de demanda sostenida y precios que siguen marcando la pauta.
En junio, la lista de ventas de alto valor dejó claro que la ciudad no cede terreno: Paris Hilton compró una mansión en Beverly Hills por 63 millones de dólares, un indicio destacado de que el segmento de lujo sigue moviéndose con fuerza.
Pero el músculo del mercado de verdad se ve en más lugares del país, y el noreste no se queda atrás. En ese marco, la actriz y presentadora Drew Barrymore ha puesto a la venta una propiedad histórica en el condado de Westchester, Nueva York, por 4,99 millones de dólares.
La finca está en Harrison y abarca casi 12 acres, es decir, unos 4,7 hectáreas, y la casa principal data de 1747, aunque ha sido renovada para modernizar servicios sin perder su carácter antiguo.
La vivienda principal, según la lista, recibe a los visitantes con una entrada de estilo chalet y una chimenea de piedra que marca la llegada. La gran sala, con techos impresionantes de 30 pies, está rodeada de ventanales que dejan entrar la luz natural y conectan con el exterior. En la suite principal se puede disfrutar de un salón, un vestidor, dos cuartos de baño y un balcón Juliet que ofrece vistas al jardín. El conjunto cuenta, además, con tres dormitorios para la familia, otros dos baños y un ático terminado que se puede usar como sala de estar adicional o como vivienda para alguien más.
La finca incluye un pool house que funciona como un pequeño spa al aire libre y una casa de huéspedes separada. El pool house ofrece una zona de estar, dormitorio, baño y cocina, mientras que la cabaña para invitados añade un loft, una sala y otra cocina. Todo está concebido para una vida familiar cómoda y para recibir visitas con la misma sensación de lujo que da la propiedad principal.
La distribución de la planta es fluida: cuando se combinan la cocina, el comedor, la sala de estar y el invernadero, se crea un espacio amplio, luminoso y perfecto para reuniones grandes o para el día a día en familia.
Las chimeneas y la madera, junto con las vistas al jardín, añaden esa atmósfera cálida que muchos buscan en una casa histórica de este tamaño.
El terreno se ha subdividido en cinco lotes, lo que abre dos opciones: mantener la finca como un complejo único o vender parcelas futuras. La ubicación también suma valor: está dentro del distrito escolar de Harrison y a poca distancia de Rye, Harrison y Mamaroneck, una combinación que suele atraer a familias con interés en buena educación y en vivir cerca de la gran ciudad.
Este caso ilustra una tendencia clara en el mercado de lujo: los compradores quieren propiedad con historia, ubicaciones estratégicas y comodidades modernas, sin renunciar al encanto de lo antiguo.
Aunque cada operación tiene sus propias condiciones, la mezcla de patrimonio, exclusividad y cercanía a Nueva York mantiene la demanda y, con ella, los precios en el segmento más selecto del inmobiliario estadounidense.