El IRS actualizó tramos y deducciones para 2026. Este artículo explica el impacto, cuándo es mejor hacerlo sin ayuda o con un profesional, y las cifras convertidas a euros.
La Administración de Impuestos de Estados Unidos (IRS) anunció actualizaciones en los tramos del impuesto sobre la renta federal y en las deducciones estándar para el año fiscal 2026, que afectarán a las declaraciones que se presenten en 2027.
Supuestamente, estos cambios buscan adaptar la recaudación a la inflación y, en la práctica, podrían modificar la factura tributaria de millones de contribuyentes.
Los especialistas advierten que, si bien algunas modificaciones podrían resultar beneficiosas, la complejidad de las nuevas reglas podría generar confusión entre quienes usualmente presentan sus impuestos sin ayuda profesional.
Además, presuntamente, habrá que revisar con detalle cómo afectan a quienes reciben ingresos mixtos, como propinas o trabajo freelance, donde los formularios y las tarifas pueden cambiar de una a otra situación.
Para entender el contexto, conviene recordar que el sistema fiscal de EE. UU. ha pasado por cambios sustantivos desde la implementación de la Tax Cuts and Jobs Act en 2017, y desde entonces las reglas se han ido ajustando a través de parches anuales y reformas parciales.
Este nuevo ciclo no es una excepción y, según analistas, podría requerir cierta paciencia por parte de los contribuyentes al preparar sus declaraciones.
Entre las modificaciones más citadas, figura la revisión de los tramos impositivos federales y la actualización de las deducciones estándar. En paralelo, se observa una mayor atención a la forma en que se tributan ingresos provenientes de múltiples fuentes, lo que podría influir en la decisión de presentar la declaración por cuenta propia o contratar a un profesional.
Si bien el objetivo explícito es simplificar ciertos procesos, la experiencia previa indica que las nuances del código fiscal pueden generar dudas incluso para contribuyentes con situaciones relativamente simples.
En este sentido, la recomendación general de expertos es evaluar caso por caso la conveniencia de acudir a un asesor, especialmente cuando se enfrentan cambios de vida como matrimonio, cambios de empleo o transición hacia ingresos por cuenta propia.
Para poder comparar con claridad, es útil convertir a euros las cifras relevantes. A modo de referencia, y tomando como base una tasa de cambio aproximada de 1 USD = 0,92 EUR, las deducciones estándar que correspondían al año fiscal 2025 quedarían aproximadamente así: 15.750 USD para solteros, que serían unos 14.490 EUR; 23.625 USD para quienes presentan como cabeza de familia, unos 21.747 EUR; y 31.500 USD para parejas que presentan conjuntamente, alrededor de 28.980 EUR. Estas cifras sirven para entender el orden de magnitud en un contexto europeo y no deben interpretarse como una equivalencia exacta en todas las circunstancias, ya que las tasas de cambio varían con el tiempo y pueden depender de la fuente de conversión utilizada.
Si tus deducciones totales superan los importes mencionados, podría interesarte detallar las deducciones para reducir la base imponible. En general, la declaración detallada (itemización) requiere más tiempo y documentación, pero no siempre es más cara: para muchos contribuyentes con gastos razonables, la opción de detallar puede resultar ventajosa.
Por el contrario, si tu situación es relativamente simple (pocos ingresos, deducción estándar clara y pocos formularios 1099), presentar con software fiscal o incluso con las herramientas gratuitas del IRS puede ser suficiente.
En este punto, la experiencia de los especialistas destaca que el uso de software confiable y la verificación cruzada de datos pueden reducir errores y amortiguar posibles sanciones.
En la práctica, decidir entre hacerlo tú mismo o contratar a un profesional depende de varios factores. Por un lado, si tus ingresos provienen de una única fuente y tu situación no cambia mucho de un año a otro, es plausible que la autopresentación siga siendo una opción eficaz.
Por otro lado, si has experimentado cambios significativos (número de dependientes, cambios de empleo, ingresos por freelance, inversiones relevantes), un profesional puede ayudarte a identificar deducciones o créditos no evidentes y a evitar errores que podrían resultar costosos.
La advertencia de los expertos es clara: la responsabilidad última de la declaración recae sobre el contribuyente, incluso si un asesor prepara los formularios.
Además, conviene estar atento a los llamados