Una deducción temporal para ingresos por propinas en Estados Unidos, con un tope de 23.000 euros, exige presentar el formulario Schedule 1-A y depender de ciertos límites de ingreso. Te explicamos qué cambió, a quién podría beneficiar y qué debes preparar.

La administración fiscal de Estados Unidos anuncia una medida novedosa para los trabajadores que reciben propinas: una deducción temporal de ingresos por propinas para los años fiscales 2025 a 2028.

Supuestamente, esta reforma forma parte de la llamada Ley One Big Beautiful Bill Act y busca reconocer, simplificar y moderar las cargas fiscales que recaen sobre ingresos de propinas, que históricamente han generado confusión a la hora de declarar.

En euros, la deducción podría equivaler a aproximadamente 23.000 €, tomando un tipo de cambio razonable de 1 USD ≈ 0,92 EUR.\n\nEl primer punto esencial es que la deducción no es automática. Supuestamente, los contribuyentes deben cumplir con una serie de requisitos y presentar un formulario específico al declarar sus impuestos federales.

El trámite se realiza a través del Schedule 1-A, una sección adicional de la declaración de impuestos que, en la práctica, funciona como una especie de anexo para deducciones relacionadas con ingresos no habituales.

No es necesario detallar cada gasto si se elige la vía de la deducción estándar, pero sí deben cumplirse las condiciones para justificarla.\n\nQué ingresos califican y qué profesiones influyen suele figurar en listas emitidas por el gobierno. El Departamento del Tesoro publicó una lista preliminar de ocupaciones que tradicionalmente reciben propinas y que podrían estar sujetas a la nueva deducción.

Entre ellas aparecen camareros, personal de barra, trabajadores de hoteles, cuidadoras y otros roles análogos. Presuntamente, la intención es cubrir una amplia gama de empleos que dependen de propinas para una parte significativa de su ingreso.\n\nLa deducción máxima, según el marco propuesto, estaría en torno a los 25.000 dólares por declaración, lo que se traduciría en aproximadamente 23.000 euros, y se aplica por declaración, ya sea que el contribuyente utilice la deducción estándar o que las partidas detalladas de gastos se enumeren.

En este punto, hay que tener en cuenta que la deducción se reducen conforme aumenta el ingreso modificado bruto ajustado (MAGI). Para solteros, la reducción podría empezar alrededor de un MAGI de 150.000 USD; para parejas que presentan conjuntamente, la reducción empezaría alrededor de 300.000 USD. La tasa de fase-out se describe como una reducción de 100 USD por cada 1.000 USD por encima de esos umbrales, y el beneficio podría desaparecer por completo si el MAGI supera 400.000 USD para solteros o 550.000 USD para parejas. Supuestamente, estas cifras equivalentes en euros serían aproximadamente 138.000 € y 276.000 €, con límites que pueden ajustarse a cambios menores en la versión final de la norma.\n\nQué tip oscilante se exige para calificar. La regla fundamental es que la propina debe ser voluntaria y entregada directamente o indirectamente al trabajador para que la deducción aplique. Si existiera una propina obligatoria, como un cargo por servicio del 20% en ciertos grupos, ese monto no sería deducible. En tal caso, el exceso voluntario por encima de la cantidad obligatoria podría ser elegible, pero la porción obligatoria quedaría fuera.\n\nPuntos prácticos sobre la implementación. Los empleadores no están obligados a reportar una “propina calificada” en el Formulario W-2 para 2025, lo que implica que los trabajadores podrían necesitar llevar un registro propio de propinas.

Box 7 del W-2 suele reflejar las propinas recibidas, pero no es una base única para la deducción; muchos contribuyentes deben revisar si sus registros, como un log de propinas, suman más que el monto informado por el empleador.

El Formulario 4070 podría usarse a lo largo del año para reportar propinas, y, si corresponde, el Formulario 4137 podría ayudar a calcular impuestos de Seguro Social y Medicare sobre propinas no reportadas.

Supuestamente, estas complejidades son parte de un cambio legislativo que no dejó tiempo suficiente para adaptar todos los formularios a la versión final de la ley.\n\nCuándo podría no haber beneficio para ciertos contribuyentes. Un sector de ingresos más bajos, que ya usa la deducción estándar para evitar pagar impuestos, podría obtener poco o ningún beneficio adicional de esta nueva deducción de propinas.

Varios analistas señalan que la ventaja real depende de si hay una carga tributaria suficiente sobre ingresos gravables para aprovechar la deducción; de lo contrario, podría no generar un ahorro adicional.\n\nPara evitar problemas, la recomendación práctica es documentar bien las propinas y mantener registros consistentes durante todo el año. Si se decide reclamar la deducción, conviene verificar que el monto de las propinas reportadas por el empleador o por el contribuyente a través de formularios como 1099 o 4137 coincida con los registros propios y el sumario de Box 7.

En caso de discrepancias, conviene consultar con un profesional de impuestos para evitar posibles ajustes o auditorías en años abiertos.\n\nAspectos históricos y contexto adicional. Históricamente, las propinas han sido tratadas como ingreso gravable, y su tratamiento variaba según el empleador y la legislación vigente. Este nuevo marco de deducción temporal representa un intento de simplificar la carga para trabajadores de servicios, especialmente aquellos con ingresos por propinas sustanciales, y de introducir medidas para apoyar a quienes dependen significativamente de estas propinas.

Se trata, según los analistas, de una reforma que podría sentar precedente para futuras modificaciones en la forma en que se gravan los ingresos derivados de propinas.

Supuestamente, el efecto práctico podría variar y dependerá de la coyuntura económica, de la cantidad de propinas reportadas y de cómo cada individuo optimice su declaración de impuestos.\n\nEn resumen, la noticia apunta a una oportunidad potencial para reducir la factura fiscal a través de una deducción específica de ingresos por propinas, con un tope aproximado de 23.000 euros y reglas que requieren atención cuidadosa de los registros y de los formularios. Como siempre, la claridad de cada caso depende de la situación personal y de la exactitud de la documentación presentada ante la autoridad tributaria correspondiente.