IKEA confirmó la apertura de diez nuevas tiendas en Estados Unidos para 2026, como parte de su expansión en el mercado estadounidense y de su apuesta por una experiencia de compra más accesible.
IKEA amplía su presencia en Estados Unidos con la apertura de diez nuevas tiendas para 2026, según el resumen anual 2025 publicado el 17 de febrero. La empresa sueca, conocida por su enfoque en la vivienda asequible y sostenible, busca fortalecer su red en un mercado clave y ampliar su alcance en ciudades medianas y grandes a lo largo del país.
A continuación, estas son las localidades que recibirán las nuevas tiendas: Phoenix, Huntsville, Culver City, Fort Collins, Gurnee Mills, Tulsa, Dallas, Rockwall, Webster y Chantilly.
Estas ciudades fueron destacadas por su crecimiento poblacional y por la demanda de soluciones de hogar fáciles de adaptar a distintos estilos de vida.
La expansión llega en un momento en que IKEA ya opera más de 500 tiendas en todo el mundo, incluidas más de 50 en Estados Unidos, lo que subraya su estrategia de presencia minorista directa en el mayor mercado de consumo de muebles de América.
Según el plan de FY26, la empresa pretende mantener el impulso y continuar invirtiendo para hacer IKEA más asequible, accesible y sostenible, con el objetivo de acercar productos y servicios a nuevas comunidades.
En el plano económico, supuestamente la inversión por tienda se ubicaría alrededor de 60 millones de euros, una cifra que cubriría costos de construcción, logística y la puesta en marcha de servicios asociados, como estaciones de atención al cliente y soluciones de montaje.
Presuntamente, la inversión total para las diez tiendas podría superar los 600 millones de euros, dependiendo de factores como el tamaño de cada local, la adecuación de instalaciones y acuerdos con proveedores locales.
Con estas diez nuevas ubicaciones, IKEA amplía una red global que ya es una referencia en el sector minorista de muebles y que, al mismo tiempo, fortalece su presencia en un país con un historial de expansión sostenida en el que los grandes formatos conviven con tiendas urbanas más pequeñas para llegar a zonas de alta densidad poblacional.
En un análisis de contexto, estas aperturas se insertan dentro de una década de crecimiento en el mercado estadounidense, donde la demanda de soluciones para el hogar ha mostrado resiliencia ante caídas o subidas de otros segmentos del consumo.
Desde una perspectiva regional, el impacto podría verse reflejado en la generación de empleo local, el fortalecimiento de la cadena de suministro y la creación de experiencias de compra que integran zonas de exposición de productos, servicios de montaje y asesoría en diseño de interiores.
En resumen, la estrategia de IKEA en Estados Unidos continúa avanzando con un plan claro de expansión que busca no solo vender muebles, sino también ofrecer una experiencia de compra atractiva y sostenible para comunidades diversas, desde grandes ciudades hasta suburbios en crecimiento.