Un Chevrolet Caprice convertibile de 1973, propiedad de Hunter S. Thompson, sale a subasta dentro de la Jim Irsay Collection en Christie’s de Nueva York. El coche, conocido por su papel en la cultura pop y su vínculo con el periodismo gonzo, podría alcanzar cifras millonarias en euros.

Una leyenda de la cultura gonzo llega a subasta en Nueva York, y no es solo un coche tradicional: es el Chevrolet Caprice convertible de 1973 propiedad del periodista y escritor Hunter S.

Thompson, figura central del periodismo gonzo. El vehículo, apodado en su época como el 'Red Shark', forma parte de la Colección Jim Irsay y figura entre las piezas destacadas de la venta organizada por Christie’s en la Gran Manzana.

El coche, con interior de cuero rojo y blanco y capota blanca, acompañó a Thompson durante gran parte de su trayectoria creativa y personal, y su paso por el cine dejó una huella imborrable en la memoria popular.

El Caprice no es solo un automóvil venerable; es un símbolo de una era en la que la contracultura y el periodismo de inmersión se entrelazaron para producir una visión cruda y personal de la realidad.

En Fear and Loathing in Las Vegas, la célebre adaptación de la obra de Thompson, el vehículo circuló con el peso de la ficción y la vida real, conducido por los intérpretes Johnny Depp y Benicio del Toro, dando vida a Raoul Duke y Dr.

Gonzo en una road movie que dejó marca en la historia del cine y del periodismo narrativo. Aunque la película llegó a la pantalla en 1998, el coche ya tenía una historia previa rica en episodios de la vida del autor, que se refleja en su presencia en la colección de Mike Irsay y su trayectoria hacia la subasta actual.

La subasta forma parte de un programa más amplio de Christie’s, centrado en la Colección Jim Irsay, que reúne artefactos de gran relevancia cultural y deportiva.

En el pasado, esta colección ha mostrado objetos tan variados como guantes de Muhammad Ali y piezas icónicas de la historia del rock y del cine, consolidando a Christie’s como un escenario donde el arte, la memoria colectiva y el entretenimiento convergen.

En este caso, la venta del Caprice se sitúa como una de las piezas estrella, no solo por su rareza mecánica, sino por su carga narrativa: encarna una década de experimentación periodística y de cine que sigue inspirando a generaciones de lectores y espectadores.

Para los curiosos de la logística de la subasta, la casa de subastas ha dispuesto un esquema mixto: una venta en línea, ya en marcha, que se cerrará el 17 de marzo, y tres subastas presenciales en Nueva York en fechas separadas para distintas secciones de la colección.

El evento Hall of Fame abrirá el calendario, seguido de Icons of Pop Culture y, finalmente, Icons of Music. Todo ello en un marco que combina historia, cultura y el atractivo de objetos de colección con un hilo conductor claro: el legado de Hunter S. Thompson y su impacto en el periodismo y el cine.

Presuntamente, el valor de salida podría situarse entre 350.000 y 600.000 euros, según estimaciones de expertos en automóviles y memorabilia histórica. Esta cifra, no confirmada oficialmente por Christie’s, refleja la fascinación que provoca un coche que no solo es una máquina, sino un personaje en sí mismo dentro de la biografía de Thompson y de la cultura popular.

El resultado de la subasta podría depender no solo del interés de coleccionistas, sino también de la atención que genere la historia que acompaña al vehículo, su presencia histórica en filmes y su relación con el periodismo gonzo que Thompson popularizó.

Más allá de la venta, la subasta también presume una dimensión solidaria: parte de los ingresos se destinarían a causas benéficas centradas en la salud mental, en consonancia con el activismo y el compromiso social que marcaron la carrera de Thompson.

En definitiva, la puja por el Caprice de 1973 no es solo una transacción comercial, sino una oportunidad para revisar una época, un estilo de periodismo y una forma de entender el cine que dejó una huella indeleble en la cultura contemporánea.