Novo Nordisk anunció una reducción de precios para Ozempic, Wegovy y Rybelsus ante la creciente competencia en el segmento GLP-1. Las nuevas tarifas se fijarán en torno a 620 euros mensuales a partir de 2027, con efectos diferenciados según el tipo de compra y cobertura.
La industria de los GLP-1 atraviesa un momento de cambios importantes y la farmacéutica Novo Nordisk ha decidido intervenir con un recorte de precios que promete alterar la dinámica entre las medicinas para diabetes tipo 2 y obesidad.
En un movimiento destinado a contrarrestar la presión de la competencia y a mejorar la accesibilidad para pacientes con seguros vinculados a la lista de precios, la compañía informó que Ozempic, Wegovy y Rybelsus tendrán un nuevo precio de lista que, a partir del 1 de enero de 2027, quedará fijado en 675 dólares al mes.
Traducido a euros, ese precio ronda los 620 EUR mensuales, aunque la conversión puede variar ligeramente con las fluctuaciones del tipo de cambio (675 USD ≈ 620 EUR).
En la actualidad, los precios de lista de estas drogas superan los 1.000 dólares al mes, con Wegovy en sus distintas presentaciones alcanzando incluso 1.349 dólares (aproximadamente 1.240 EUR). Estas caídas buscan ampliar el acceso para pacientes con seguros cuyo copago o deducible está estrechamente vinculado al precio de lista. (supuestamente, estas reducciones podrían generar efectos alentadores para la adherencia de tratamientos, aunque los detalles operativos dependen de los planes de cada aseguradora).
La noticia llega en un contexto de intensa competencia en el segmento GLP-1. Lilly, rival clave, ha logrado una mayor cuota de mercado con Zepbound y Mounjaro, y las dinámicas de precios en EE. UU. han estado marcadas por señales de ajuste para mantener la demanda en un mercado cada vez más sensible al costo. Presuntamente, la estrategia de Novo Nordisk pretende no solo preservar la demanda existente, sino también frenar el avance de los competidores ante la presión de la cadena de suministro sanitario y la negociación con aseguradoras.
Más allá del anuncio de precios, Novo Nordisk resaltó que el recorte de precios para Ozempic y Wegovy no afecta a los compradores que adquieren los fármacos al contado.
Según la empresa, las reducciones están diseñadas para usuarios cubiertos por planes que dependen de la lista de precios, lo cual podría facilitar la inclusión de estos tratamientos en coberturas más amplias y en planes con copagos más bajos.
(presuntamente, estas condiciones podrían favorecer a pacientes con polizas de seguros con mayor exposición al costo compartido).
El contexto de mercado también tiene a la investigación y a la competencia clínica como protagonistas. En un estudio de cabeza a cabeza, Novo Nordisk indicó que su candidata CagriSema, en desarrollo como posible sucesor de Wegovy, mostró una reducción de peso del 23% frente a un 25,5% de tirzepatida de Lilly, lo que subraya que, aun con descuentos, las nuevas opciones siguen disputando liderazgo en eficacia y valor.
Estas cifras, comunicadas por la propia compañía en diferentes foros, se interpretan como señales de que la batalla por la mayor pérdida de peso sostenida todavía tiene margen para cambios en el ranking de fármacos.
Además, la compañía subrayó que los ajustes de precios se anunciaron con más de 10 meses de antelación a su entrada en vigor, lo que, según la firma, permitiría a empleadores, aseguradoras y otros actores planificar beneficios alrededor de las nuevas tarifas.
En palabras de la dirección, el objetivo es mejorar el lado tradicional del mercado, aumentando la calidad, el acceso y la asequibilidad de estos tratamientos innovadores.
Para comprender el alcance del costo para los pacientes, conviene destacar un dato de referencia: una encuesta encargada por Navitus Health Solutions (y citada en cobertura de Estados Unidos) mostró que una parte significativa de los usuarios de GLP-1 considera que el costo influye en su decisión de iniciar o mantener un tratamiento.
De acuerdo con ese análisis, una proporción relevante de encuestados reportó pagar más de 250 USD por cada receta, lo que ilustra el peso del costo de bolsillo y su impacto en la adherencia a largo plazo.
En resumen, el anuncio de Novo Nordisk no solo plantea un recorte de precios específico para tres fármacos clave, sino que también introduce una conversación más amplia sobre el costo, el acceso y la competencia en el naciente ecosistema de los GLP-1.
Si bien gran parte del efecto dependerá de la respuesta de aseguradoras, distribuidores y pacientes, lo que ya está claro es que el mercado está en un punto de inflexión: el precio ya no será el único factor determinante de la adopción, sino también la percepción de valor frente a la eficacia, la seguridad y la fiabilidad de cada opción terapéutica.
Supuestamente, las próximas semanas y meses serán decisivas para ver si estas ventanas de precios se traducen en una migración de pacientes hacia opciones más asequibles o si la competencia mantiene a raya las posibilidades de una caída abrupta de valor en el conjunto de fármacos GLP-1.
En cualquier caso, la industria observa con atención cómo estos movimientos influyen en la conversación sobre acceso a tratamientos innovadores y en la dinámica entre precio, cobertura y resultados clínicos.