Dunkin presenta cubos gigantes de 48 onzas que se llenan con café helado o refrescos. Edición limitada, solo 25 por tienda y a un precio de 12,99 dólares. Te contamos cómo funciona y por qué se ha convertido en tema de conversación en redes.
Es hora de acercarse a Dunkin, porque llega una novedad que ya es tema de conversación entre los aficionados a las bebidas del día a día: cubos de 48 onzas para café helado o refreshers.
La cadena de cafeterías ha puesto a la venta estos cubos gigantes, que se pueden llenar con una de las bebidas frías de la carta, ya sea café helado o refrescos dulces, y que prometen una experiencia para los que buscan un extra de energía o simplemente un capricho para el fin de semana.
El lanzamiento, presentado como una edición limitada, llega a nivel nacional después de que Dunkin’ probara la idea en un pequeño lote de tiendas en Estados Unidos.
En concreto, las pruebas se realizaron previamente en Massachusetts y New Hampshire, y ahora el concepto se ha expandido para llegar al público general.
El funcionamiento es sencillo: cada cubo cuesta 12,99 dólares y, una vez comprado, no es recargable. Es decir, compras el cubo y lo llenas con tu bebida elegida en la tienda, pero no puedes rellenarlo después de la compra inicial. Además, la oferta está limitada a 25 cubos por tienda, una cantidad que ha generado curiosidad y también cierta competencia entre los aficionados que quieren asegurarse uno.
El estreno coincidió con el interés creciente de quienes buscan כיום experiencias de consumo que vayan más allá de la simple bebida. En redes sociales se habló mucho de estos cubos: videos y posts mostraban a la gente llenando el cubo con café frío o con refresher, y las publicaciones se volvieron virales, con miles de visualizaciones en plataformas como X y otras redes sociales.
Aunque Dunkin’ no confirmó de forma amplia si estaba en pleno lanzamiento de la idea, sí dejó claro que la disponibilidad sería limitada y que cada tienda tendría un stock reducido para crear expectativa.
Para los que quieran participar, la cita es clara: acudir a una tienda Dunkin el día del estreno, que según la información disponible fue un viernes 22 de mayo, y estar preparados para actuar con rapidez.
La idea detrás del cubo no es solo beber, sino convertir la experiencia en algo que se pueda compartir en redes, atraer visitas a la tienda y, de paso, generar conversación sobre la marca.
Más allá de la curiosidad, este movimiento de Dunkin se enmarca dentro de una tendencia de consumo rápido que busca convertir productos en objetos de interés para coleccionar o comentar en redes.
Su estrategia parece clara: ofrecer algo visual y diferente que motive a ir a la tienda, reforzando la presencia de la marca en un mercado tan competitivo como el de las bebidas frías.
Si no consigues un cubo, no todo está perdido. Puedes aprovechar para probar un iced coffee o un refresher clásico de Dunkin, o simplemente seguir la experiencia a través de las publicaciones que surjan tras el lanzamiento.
Y si la respuesta de los clientes es positiva, no sería raro ver futuras reposiciones o nuevos formatos que amplíen la idea. En cualquier caso, se trata de una jugada de marketing que, de momento, ha conseguido captar la atención de los amantes del café y de las tendencias de consumo en general, manteniendo a Dunkin en el centro de la conversación sobre novedades en bebidas rápidas y experiencias de compra.