El italiano se impuso a Medvedev en tres sets y disputará la final frente a Ruud. Lluvia, altibajos y una racha histórica rodean su camino hacia un nuevo título en Roma.
En el Foro Itálico de Roma, Jannik Sinner dio un paso de gigante hacia su primera corona en un Masters 1000 sobre tierra batida al vencer a Daniil Medvedev en tres sets: 6-2, 5-7 y 6-4.
El encuentro, que se alargó dos horas y 37 minutos y se vio condicionada por la lluvia, dejó al italiano en la puerta de su título en el único Masters 1000 que aún no había conquistado.
Sinner mostró una salida arrolladora y consiguió un quiebre temprano que le dio confianza, imponiendo ritmo y precisión desde el fondo de la pista. Medvedev, lejos de rendirse, encontró la forma de responder en el segundo parcial, tras un tramo de dominio de su rival, y llevó el set a un fin alterno que obligó a decidirlo en el tercer acto.
La lluvia, que hizo acto de presencia en momentos críticos, obligó a completar el choque al día siguiente, pero el respeto por el juego y la claridad de ideas de Sinner quedaron intactos para la definición.
La derrota de Sinner en el primer tramo de la temporada pasada, al caer en las semifinales del Abierto de Australia ante Novak Djokovic, encendió una alerta que, sin embargo, ha quedado sepultada por la manera en la que ha respondido en este tramo de campaña.
Desde entonces, acumula trece victorias en sus últimos catorce compromisos y ha ganado títulos importantes como Indian Wells, Miami, Montecarlo y Madrid, además del título de París-Bercy que cerró 2025.
En conjunto, esta racha de 33 partidos ganados en Masters 1000 es histórica y no tiene precedentes desde que se instauró esta categoría en 1990. En el tramo decisivo de Roma, Medvedev encontró la respuesta que le permitió forzar un tercer set, pero Sinner recuperó la compostura y se llevó la victoria con el saque y el toque por encima de la tensión.
Con este resultado, Sinner se medirá en la final ante Casper Ruud, que dejó fuera a Luciano Darderi con un contundente 6-1, 6-1 en 65 minutos. Ruud llega a la final con la mirada puesta en su primer gran título de Masters 1000 sobre arcilla, tras haber ganado Madrid 2025 y haber protagonizado experiencias destacadas en otras pruebas de la gira.
El noruego ha mostrado un crecimiento notable en tierra batida y, pese a las dudas iniciales, llega a la gran definición con la confianza de haber dejado pruebas de su solidez ante Sinner y otros rivales.
La historia entre Sinner y Ruud ha favorecido al italiano en los cuatro duelos previos, todos ganados en sets corridos. En Roma, el año pasado, Sinner impuso su lenguaje de juego con un sólido 6-0 y 6-1 en cuartos de final, un marcador que ilustra la diferencia cuando el joven italiano está inspirado.
Ahora, la batalla está servida para una final que podría convertirse en una de las grandes referencias de la temporada en arcilla y, por qué no, en la proyección de un año histórico para Sinner.
Si Sinner se impone en la final, no solo añadiría otro Masters 1000 a su palmarés, sino que podría completar el pleno de títulos en los nueve Masters 1000 disputados, una hazaña que, según la crónica de este deporte, solo habría logrado Novak Djokovic.
A la vez, sumaría la posibilidad de convertirse en apenas el segundo jugador de la historia en conquistar en una misma temporada los tres Masters 1000 sobre arcilla; una marca que, hasta ahora, sólo tenía Rafael Nadal en 2010.
Estas perspectivas alimentan la conversación entre aficionados y expertos sobre si estamos ante el despegue definitivo de Sinner como referencia en el circuito.
La temporada de Sinner, que ya acumula una racha histórica, se ha nutrido de victorias contundentes y de actuaciones consistentes en los grandes escenarios de la gira.
En Roma, como en otros torneos previos, ha mostrado una mezcla de agresividad con la derecha, manejo de los tiempos y una defensa que le ha permitido neutralizar las claves de Medvedev.
El partido, marcado por la lluvia en su tramo final, dejó claro que el camino hacia la corona no será sencillo, pero que el italiano llega en un gran momento para aspirar a un título que consolidaría su estatus dentro del tenis de élite.
El domingo, Roma será un escenario de carga emocional y de historia en juego, donde Sinner buscará escribir otro capítulo relevante en su joven pero ya distinguida trayectoria.