La final del Mundial 2026 enfrenta a Argentina y España. Las camisetas, los colores y una estadística histórica alimentan la ilusión de los aficionados argentinos.

El Mundial 2026 llega a su fin. Este domingo, a las 4 de la tarde en el estadio de Nueva Jersey, Argentina y España se disputan la copa. Dos selecciones que han hecho una campaña brillante y que prometen un partidazo. Pero más allá del juego, hay un detalle que tiene a los hinchas argentinos mirando el pasado: las camisetas.

La FIFA confirmó los colores que usarán ambos equipos. Argentina saldrá con la clásica albiceleste de bastones celestes y blancos, pantalón blanco y medias blancas. La misma con la que ganó los mundiales de 1978, 1986 y 2022. La misma con la que Maradona levantó la copa en México y Messi en Qatar. Pero ojo, que también con esa camiseta perdió la final de 1930 contra Uruguay. Sin embargo, los supersticiosos prefieren recordar que con la azul (la suplente) Argentina perdió las finales de 1990 y 2014 contra Alemania. Así que mejor quedarse con la de siempre.

España, por su parte, vestirá de rojo, como es tradición. Con pantalón azul y medias azules. Su única final mundialista fue en 2010, cuando ganó a Holanda, pero ese día usó negro. Ahora vuelve al rojo, el mismo con el que ganó la Eurocopa 2024 a Inglaterra. La Roja quiere su segundo Mundial, y lo hará con su color de siempre.

Y luego están los arqueros. Argentina tendrá a Emiliano Martínez, el Dibu, vestido completamente de verde, igual que en la final de 2022. Dicen que ese color le trajo suerte, porque atajó aquel remate de Kolo Muani. Y además, el verde lo usó el Pato Fillol en 1978, cuando Argentina ganó su primer Mundial. Casualidad o no, ahí están los datos.

España, en cambio, tendrá a Unai Simón de celeste. Un color que ya se ha puesto en este torneo, pero que no es el que llevaba Iker Casillas en 2010. Aquel día, Casillas vistió de verde y atajó un mano a mano clave a Robben. Otra coincidencia que hace soñar a los argentinos: si el Dibu repite el color del Pato Fillol, y Unai Simón no imita a Iker, quizás la balanza se incline para el lado albiceleste.

La historia también juega. Argentina llega a su séptima final mundialista. España, a su segunda. Los argentinos tienen tres estrellas, los españoles una. Los números dicen que Argentina ha ganado tres de seis finales, España una de una. Pero las finales son partidos aparte, y más cuando hay estadísticas de por medio.

Lo cierto es que el domingo todo se define. Dos equipos grandes, dos aficiones entregadas, y una camiseta que puede pesar más de lo que parece. ¿Se cumplirá la cabala o la romperán los españoles? Habrá que ver.