Lorenzo Musetti abandona por una molestia en la pierna derecha durante los cuartos de final ante Novak Djokovic. Djokovic avanza a semifinales y buscará avanzar hacia otra final de Grand Slam, con antecedentes que destacan la longevidad y el dominio histórico de ambos jugadores.
Lorenzo Musetti quedó eliminado de los cuartos de final del Abierto de Australia tras retirarse por una molestia en la pierna derecha cuando parecía encaminado a las semifinales ante Novak Djokovic.
El italiano había mostrado un tenis sólido y ambicioso en las dos primeras mangas, pero al inicio del tercer set apareció la molestia y, a falta de varios juegos para completar, decidió abandonar para evitar un daño mayor.
El marcador quedó en 4-6, 3-6, 3-1 a favor de Djokovic, que de ese modo avanzó a las semifinales y se enfrentará a Jannik Sinner, vencedor en tres sets de Ben Shelton.
A sus 38 años, Djokovic continúa marcando un hito de consistencia en Melbourne, mientras Musetti se va con la satisfacción de haber dejado una impresión de talento que promete un futuro aún más luminoso.
El desarrollo del encuentro mostró la inercia inicial de Musetti, que desplegó golpes potentes y una variedad de ritmos que sorprendió al defensor de título en la primera parte del choque.
Pero la dinámica cambió cuando, al comienzo del tercer set, el dolor en la pierna derecha fue tomando protagonismo. Con 1-3 en el parcial decisivo y consciente de la necesidad de cuidar su físico, el italiano decidió abandonar. “Es, sin duda, la lesión más dura de mi carrera”, expresó Musetti al término del partido, con la emoción a flor de piel. Sus palabras reflejaron la frustración típica de quien sabe que ha dejado en el fide de la pista un rendimiento que merecía seguir creciendo. Djokovic, por su parte, mostró respeto por el rival y celebró la victoria, pero dejó claro que no subestima a nadie y que seguirá peleando para acercarse a la final en Melbourne.
“Hoy no estaba fácil, pero voy a luchar hasta el último punto y voy a intentar llegar a la final de todos los torneos, especialmente de los Grand Slams”, afirmó el serbio, recordando que su objetivo no ha cambiado.
Los antecedentes de Musetti no son ajenos a la escena internacional. En la temporada anterior ya había atravesado episodios similares durante la gira europea de tierra batida, cuando parecía que su gran momento estaba por llegar.
En Montecarlo, Madrid y Roma mostró un tenis de alto vuelo que lo acercó a posiciones de élite, aunque una lesión en el cuádriceps, detectada durante los entrenamientos previos, complicó su avance y le hizo abandonar en una ronda temprana en varias pruebas.
Aun así, su impulso siguió intacto: resultados sobresalientes, escalada en el ranking y la convicción de que su juego tiene madera para competir con la élite.
En el plano histórico, Djokovic—a quien ya se le reconocen una carrera llena de hitos—continúa alimentando su leyenda en el All England Club y, especialmente, en el Abierto de Australia.
Con 38 años y 241 días, el serbio se convirtió en el semifinalista más veterano de la Era Abierta en Melbourne, superando récords anteriores, y sumó su victoria número 103 en este torneo, una cifra que subraya su longevidad y su dominio sostenido.
En el próximo compromiso, Djokovic medirá fuerzas con Sinner, quien ya avanzó tras superar a Shelton. Musetti, por su parte, tendrá que recomponerse física y mentalmente, sabiendo que el camino hacia más grandes logros aún está por recorrer, y que esta experiencia puede convertirle en un referente aún más sólido para las próximas temporadas.