La ucraniana Marta Kostyuk sorprende a la número 1 Iga Swiatek y se mete en los cuartos de final de Roland Garros, mientras el cuadro femenino abre la puerta a nuevas historias y la lucha por el título se complica para algunos favoritos.

La segunda semana de Roland Garros dejó una sorpresa de las que quedan para el recuerdo: la número uno del mundo, Iga Swiatek, cayó en octavos tras medirse a Marta Kostyuk, la joven ucraniana que está atravesando uno de los momentos más dulces de su carrera.

Fue un duelo intenso que se decidió en dos sets, 7-5 y 6-1, y que dejó a Kostyuk en su primera aparición entre los cuartos de un Grand Slam en París.

Kostyuk, de 23 años, ha mostrado una consistencia extraordinaria en la gira de arcilla y ahora suma un hito que da mucho que hablar: 16 victorias consecutivas.

Además, es la única jugadora que ha conquistado dos torneos sobre tierra batida en la presente temporada, Madrid y Roma, un dato que subraya su progresión y su capacidad para pelear punto a punto contra las mejores.

En París, esa racha le dio para imponerse ante una rival que llevaba años dominando la superficie y que, a sus 22 años, sigue mostrando por qué es mayúscula en este deporte.

La derrota de Swiatek llega un día después de que Coco Gauff, defensora del título, cayera en tercera ronda. Esas caídas van marcando un mapa en el cuadro femenino donde, a falta de grandes jornadas, solo unas pocas jugadoras parecen capaces de cortar la hegemonía de las grandes favoritas.

Entre ellas, Aryna Sabalenka, número 1 del mundo y finalista de la edición anterior, mantiene su estatus de principal candidata al triunfo. Sabalenka se medirá mañana ante Naomi Osaka, una tenista que ha dejado de sorprender a los seguidores de la tierra batida al superar distintas fases del cuadro en París, y que nunca había alcanzado esa ronda en un torneo sobre canchas lentas.

Estas dos tenistas —Sabalenka y Osaka— son las únicas que, hasta este punto del torneo, han levantado al menos un Grand Slam, lo que las coloca en el centro de la conversación sobre quién puede alzarse con el título.

En cuartos también sale Sorana Cirstea, veterana rumana de 36 años, que venció a Xiyu Wang 6-3 y 7-6(4). Cirstea, que dejó entrever en su discurso que podría estar evaluando el cierre de su carrera, llega a una recta final de París quince años después de haber rozado su techo en un Grand Slam en tierra batida y hacerse un hueco en los cuartos del torneo americano de Estados Unidos en 2023.

Su rival en cuartos saldrá de un duelo entre Mirra Andreeva, octava favorita, y Jil Teichmann, que disputará los octavos por segunda vez en su carrera.

Andreeva, en alza constante, representa la nueva hornada de jóvenes que piden paso en la élite.

En el primer plano masculino, la situación se ha ido cerrando para los que ya han conquistado un Grand Slam. Tras las derrotas de Sinner, Djokovic, Wawrinka y Cilic, solo quedan tres finalistas de Grand Slam en el cuadro masculino: Alexander Zverev, Casper Ruud y Matteo Berrettini.

Kostyuk, por su parte, buscará su primera aparición cuartos de un Grand Slam en París y, de llegar a esa fase, se medirá a la ganadora del duelo entre Elina Svitolina y Belinda Bencic.

Si Svitolina o Bencic logran el pase, el choque de cuartos ante Kostyuk tomaría forma como un nuevo examen para la joven ucraniana, que ya demostró estar dispuesta a aprovechar las oportunidades que le ofrece una pista tan emblemática como la de Roland Garros.

En definitiva, París sigue dejando unos cuadernos de ruta para el futuro inmediato: Kostyuk se alza como una de las revelaciones del torneo y la pugna por el título, tanto en la parte femenina como en la masculina, está al rojo vivo.

Este martes podría deparar más sorpresas y, a buen seguro, las historias de las próximas rondas seguirán escribiéndose con trazos de imprevisibilidad y mucho deporte.