El porteño Juan Manuel Cerúndolo se quedó sin avanzar a cuartos en París tras un duelo intenso frente a Matteo Berrettini, en una semana de aprendizaje y de vida real de enfrentarse a jugadores de jerarquía.
Roland Garros ofreció un capítulo más de la cada vez más sólida generación argentina, pero esta vez el cierre no fue el deseado para Juan Manuel Cerúndolo.
El porteño, que partía como el único representante argentino en el cuadro masculino aún en competición, cayó ante Matteo Berrettini en tres sets, con marcador de 6-3, 7-6(7-2) y 7-6(8-6), y quedó eliminado en los octavos de final tras dos horas y 32 minutos de juego.
Si alguien esperaba un desenlace sencillo, se encontró con un duelo muy disputado, dominado por la igualdad en los momentos decisivos y por dos tiebreaks que marcaron la diferencia a favor del italiano.
Cerúndolo dio la cara desde el primer saque y llevó a Berrettini a su límite, especialmente en el tramo clave del encuentro.
Con 56º en el ranking, el joven argentino mostró una versión muy competitiva ante un rival que, aun estando fuera de su mejor versión, conservó la experiencia y la claridad en los puntos decisivos.
En el primer set, Berrettini golpeó como más cómodo y aprovechó las oportunidades para ponerse 1-0 en la eliminatoria. En el segundo parcial, Cerúndolo dio la mejor versión de su juego: luchó, se acercó a la victoria y forzó un tie break, donde el argentino tuvo tres puntos de set para incluso darle la vuelta al marcador.
Aunque la tensión se mantuvo hasta el final, el tiebreak quedó en manos de Berrettini, que supo gestionar mejor los momentos críticos y llevó el partido a un tercer set definitivo.
En la tercera manga, Cerúndolo volvió a estar cerca de forzar un desempate, pero Berrettini, que hoy está posicionado en 105º del mundo tras un año marcado por las lesiones, mostró su mejor versión en los puntos clave para cerrar el encuentro y avanzar a cuartos, su objetivo en París en esta edición.
El romano, que ha saboreado ya finales y buenas actuaciones en torneos de mayor envergadura, volvió a demostrar que su techo está a la altura de los grandes, incluso cuando no llega en su mejor momento físico.
La semana para Cerúndolo no se reduce a este resultado. El joven argentino se llevó consigo el claro mensaje de que puede competir de tú a tú con rivales de alto nivel, algo que ya había mostrado con victorias resonantes en el torneo y que alimenta la confianza de cara a la gira de césped.
Recordemos dos momentos que quedarán en su balance de París: la sorprendente victoria frente a Jannik Sinner, número uno del mundo y con una racha de 30 victorias consecutivas, y el duelo de cinco horas y 58 minutos contra el joven Martín Landaluce, de 20 años y 69º del mundo, uno de los encuentros más extensos de la historia del torneo y que terminó inclinándose a favor del porteño en una edición para el recuerdo.
Tras la derrota, Cerúndolo aceptó la realidad con una actitud que confirman su crecimiento: de cara a la gira de césped, tiene claro que cada partido cuenta y que estos lances le enseñan a jugar con más inteligencia, a moverse mejor en la cancha y a gestionar mejor los momentos de presión.
“Enfrenté a un rival de jerarquía y me ganó bien”, resumió con franqueza. “En los dos primeros sets jugué más pasivo; él pegó con decisión y sacó bien, por lo que costó estar cómodo devolviendo. En el tercero fui más agresivo, subí a la red y vi cómo mejoraba mi juego, pero al final no alcanzó para torcer la historia. En los puntos decisivos, los saques fallaron y las decisiones no fueron las adecuadas. Aun así, creo que fue un paso adelante.”
El camino de Berrettini en París continúa: el italiano disputará los cuartos por segunda vez en su trayectoria en París, habiendo llegado a esa instancia por última vez en Roland Garros en 2021 y habiéndose perdido varias ediciones por lesiones.
Su siguiente rival saldrá del choque entre Frances Tiafoe y Matteo Arnaldi. Mientras tanto, Cerúndolo regresará a casa para descansar, asimilar lo aprendido y empezar a preparar una gira de césped que podría acercarlo aún más a su objetivo de consolidarse entre los grandes protagonistas del circuito.