Román Burruchaga estuvo a un paso de conquistar su primer trofeo ATP en Houston, pero Tommy Paul dio la vuelta en el set decisivo. La actuación deja un salto notable en el ranking y un tramo histórico para el tenis argentino.
En Houston, Román Burruchaga, porteño de 24 años, estuvo a un paso de escribir un capítulo inolvidable en su carrera: lograr su primer título en el circuito ATP.
Después de una semana de ensueño, en la que dejó atrás a su compatriota Thiago Tirante en las semifinales y consiguió entrar en la final de un ATP 250, el joven argentino recibió a Tommy Paul, un jugador ya consolidado en el tour y poseedor de cuatro títulos.
El encuentro se disputó en las canchas de arcilla de Houston y arrancó con un dominio claro de Paul, que se llevó el primer set por 6-1, imponiendo su experiencia en este tipo de certámenes.
Burruchaga, sin desconectarse, encontró luego la chispa y salió con más confianza para el segundo set. Tomó la iniciativa con un quiebre temprano y se puso 3-0 arriba, mostrando que el partido no estaba decidido pese al marcador adverso. Paul, que no es de rendirse fácilmente, consiguió recortar la desventaja y, tras un intento de recuperación de Burruchaga, logró un break en el quinto game para acercarse 2-3.
El porteño respondió con otro quiebre y se adelantó 4-2, dando paso a un tramo final más igualado.
Ya en el set decisivo, la situación se tornó aún más intensa. Burruchaga logró adelantarse 3-1 y parecía tener el control, pero el desenlace no llegó a desarrollarse como esperaba. En el noveno game, el argentino tuvo tres opciones de quiebre para cerrar el partido; Paul, con una muestra de carácter, logró neutralizar los tres puntos y, a partir de ese momento, el duelo dio un giro contundente.
Paul logró romper el servicio de Burruchaga para ponerse 4-5 y acercarse al título. Tras dos juegos más, el estadounidense selló el triunfo 7-5, celebrando ante su gente y dejando el trofeo en casa.
La derrota no empaña el tremendo crecimiento de Burruchaga, que había comenzado la semana en el puesto 77 del ranking y logró subir 15 puestos hasta situarse 62º, su mejor ubicación hasta la fecha.
En la entrevista posterior, el porteño dejó claro que está satisfecho con la actuación y que espera volver a intentar la aventura cuanto antes.
El triunfo de Paul forma parte de una tendencia curiosa en Houston: es la quinta edición consecutiva en la que el campeón es estadounidense, tras Opelka, Tiafoe, Shelton y Brooksby, y ahora el propio Paul se suma a esa nómina.
Es un rasgo particular de este torneo, que además coincidió con un domingo histórico para el tenis argentino, ya que, mientras Burruchaga luchaba en Houston, Mariano Navone se alzó con el título en Bucarest y Marco Trungelliti completó la final en Marrakech, donde no consiguió levantar el trofeo pero sí logró un salto significativo en su ranking.
En este contexto, Burruchaga pasa a demostrar que la juventud puede avanzar con fuerza en el circuito internacional.
Con este resultado, el tenis argentino suma un nuevo capítulo de orgullo: tres representantes en tres finales de tres torneos ATP diferentes la misma semana, un escaparate inolvidable para un país que continúa dejando huella en la élite del deporte blanco.
Aunque Houston se quedó sin un campeón local, la historia de Burruchaga está solo en sus inicios, con un repertorio de victorias y lecciones que prometen más capítulos en el futuro inmediato.